El peso mexicano se debilitaba este jueves a niveles no vistos desde el año pasado, arrastrado por un avance global del dólar en medio de persistentes preocupaciones por la inflación global que disparaban los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

A media jornada, el tipo de cambio cotizaba en 18.3740 pesos por dólar, con una depreciación de un 1.7% para la moneda mexicana, el peor desempeño entre una cesta de divisas globales, a medida que el dólar alcanzaba un máximo desde abril de 2025 y los bonos del Tesoro tocaban un pico de décadas.

Analistas dijeron que la persistencia del conflicto en Medio Oriente avivaba temores de mayores alzas en los precios de la energía, con riesgos para la inflación global. Ello impulsaba los rendimientos del Tesoro y al dólar, presionando al peso, una divisa que por su alta liquidez suele ser muy sensible a los choques externos.

En medio de la volatilidad, la moneda mexicana llegó a negociarse momentáneamente en 18.4330 unidades durante la mañana, extendiendo un deterioro que se ha acentuado durante las últimas semanas.

A inicios del mes pasado, el peso operaba sostenidamente por debajo de 17 por dólar, pero un giro restrictivo de la Reserva Federal (Fed) despertó temores de que disminuya el amplio diferencial de tasas con México, que durante años ha apuntalado a la divisa y los activos locales.

A mediados de septiembre, la Fed elevó las tasas de interés por primera vez desde 2023 y anticipó nuevos ajustes. En contraste, Banco de México mantuvo sin cambios su tasa clave y señaló que respondería mecánicamente a las decisiones su par estadounidense.

La atención se concentraba ahora en la publicación del informe de la nómina no agrícola estadounidense el viernes, en busca de nuevas señales sobre la trayectoria de las tasas de interés, luego de darse a conocer en la semana cifras de la inflación PCE y del Producto Interno Bruto.

Este jueves, además, se conoció una caída en las solicitudes semanales de subsidio por desempleo y una reducción de los despidos durante septiembre, datos que mantenían vigentes las apuestas por nuevas alzas de tasas.