Chihuahua, Chih.- A más de una semana de la detención del propietario de Energética Carvel, las estaciones de servicio que operan bajo esta firma continúan su operación normal y no se han registrado fallas en el abasto de combustible, por lo que el impacto en el sector ha sido nulo hasta el momento, sostuvo Juan de Dios Loya, presidente de la Unión de Gasolineros de Parral.
Mencionó que las autoridades han manejado la situación con hermetismo. "No sé qué asunto habrá de fondo, pero no se ha parado la empresa en sí, excepto las estaciones que intervinieron hace una semana”, puntualizó el líder empresarial.
Agregó que lo que enciende las alarmas para el sector es la posibilidad de que el gobierno estadounidense restrinja la exportación del diésel.
Atribuyó esta postura principalmente a la presión política que enfrenta el presidente Donald Trump debido al actual proceso electoral, donde un deterioro en su imagen pública lo ha llevado a buscar mecanismos para bajar los precios internos de los energéticos en su país.
Apuntó que tras el conflicto con Irán, el precio del diésel en Estados Unidos escaló drásticamente al superar los seis dólares el galón, cuando previamente lo cotizaban entre los tres y cuatro dólares.
Explicó que la intención de detener exportaciones busca retener un mayor volumen de combustible dentro de la Unión Americana para forzar una disminución de precios en su mercado.
Mencionó que alrededor del 40 por ciento del diésel que consumen en todo México es importado.
"Prácticamente el combustible que están surtiendo aquí en Chihuahua todo es importado", mencionó.
El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó la semana pasada su apoyo a una prohibición de exportación de diésel, después de que los precios del combustible aumentaran a raíz de la guerra en Medio Oriente.
Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que el gobierno de Trump está estudiando si la prohibición de las exportaciones de diésel es una forma viable de abordar los precios récord de este combustible esencial.
"Estamos analizando si es factible en términos de la capacidad general de refinación y si una prohibición total o parcial funcionaría", dijo Bessent.