Ciudad de México.- La inflación está llevando a más consumidores mexicanos a cambiar de marca para reducir el gasto de la despensa, pero el precio ya no es el único factor que determina la compra: la confianza y la variedad también pesan en la decisión.
El 70 por ciento de los mexicanos considera que las marcas propias ofrecen una buena relación entre costo y beneficio, mientras que 98 por ciento señala que es importante confiar en la marca que adquiere; además, 64 por ciento compraría más de estos productos si encontrara una mayor variedad, de acuerdo con NielsenIQ (NIQ).
La búsqueda de ahorro ya se refleja en el carrito de compra; entre marzo de 2025 y marzo de 2026, el gasto en marcas propias creció 20.5 por ciento, más del triple que el de las marcas comerciales, que avanzó 6.4 por ciento en el mismo periodo.
En unidades, las marcas propias aumentaron 19.6 por ciento, mientras que las comerciales retrocedieron 1.7 por ciento, según NIQ.
Las marcas propias, también conocidas como blancas o de distribuidor, son aquellas que pertenecen a una cadena comercial y se venden de manera exclusiva en sus tiendas.
A diferencia de las marcas de fabricante, el dueño es el propio supermercado o retailer, auqnue la producción suele estar a cargo de terceros, bajo especificaciones y estándares definidos por el comercio.
Expertos señalan que la presión sobre el presupuesto familiar está acelerando la migración hacia las marcas propias.
"En tiempos de contracción económica y alta inflación, el hard discount con marcas propias y las marcas propias de autoservicios crecen exponencialmente debido al ahorro significativo", afirmó Jorge Quiroga, CEO de Todo Retail.
En su opinión, una de las ventajas de estos productos es que no enfrentan los mismos gastos de publicidad y mercadotecnia que las marcas comerciales.
Laura Calderón, líder de Customer Success para la vertical de Retail en NielsenIQ México, señaló que los consumidores mexicanos están tomando decisiones más selectivas.
"Optar por marcas propias ya es una estrategia de ahorro para 22 por ciento de los mexicanos", comentó.
Este cambio en las decisiones de compra ya se refleja en el mercado. Las marcas propias alcanzaron una participación de 7.0 por ciento en valor a nivel nacional, 0.4 puntos porcentuales más que un año antes.
Además, 69 por ciento de los mexicanos considera las marcas propias una buena alternativa frente a las comerciales, mientras que 70 por ciento reconoce que ofrecen una buena relación entre costo y beneficio.
Carlos Hermosillo, analista del sector consumo, también observa una relación entre la inflación y el crecimiento de las marcas propias, aunque advierte que el efecto no es inmediato, debido al tiempo que requiere desarrollar nuevos productos.
Por ello, explica, la oferta de las cadenas puede convertirse en una respuesta estructural ante una presión inflacionaria que podría ser temporal.
El cambio se extiende a distintas categorías. Hermosillo lo identifica principalmente en abarrotes, pero señala que la búsqueda de opciones más baratas alcanza incluso a los medicamentos.
Para las cadenas, ampliar su oferta implica asegurar proveedores con capacidad para responder a la demanda sin sacrificar calidad, apuntó Quiroga.
El crecimiento de las marcas propias también contrasta con el desempeño de las tiendas de autoservicio. Mientras estas acumularon apenas 0.3 por ciento de crecimiento entre enero y agosto de este año, Tiendas 3B, que tiene hasta 58 por ciento de marcas propias en su piso de ventas, registró avances de entre 16 y 20 por ciento a tiendas comparables durante el primero y segundo trimestre del año, respectivamente.