Ciudad de México—A pesar de la falta de infraestructura educativa que México tiene, los recursos que se destinan para mejorarla no se ejercen en su totalidad.
Es lo que ha pasado con el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM), destinado a financiar infraestructura educativa y asistencia social, y el cual registró diferencias entre los recursos aprobados y los ejercidos durante los últimos años.
En 2025, el gasto ejercido quedó 39.8 millones de pesos (mdp) por debajo del presupuesto autorizado, mientras que para 2026 la diferencia preliminar asciende a 43.5 mdp, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). El FAM forma parte del Ramo 33 y se financia con recursos federales equivalentes a 0.814 por ciento de la Recaudación Federal Participable (RFP), que incluye ingresos tributarios y petroleros.
A diferencia de las participaciones, las aportaciones tienen un destino específico y se transfieren a los gobiernos estatales para atender necesidades determinadas por la Ley de Coordinación Fiscal, explicó Emilio Sánchez, especialista en finanzas públicas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.
El fondo se divide en dos componentes: asistencia social e infraestructura educativa. Este último concentra 54 por ciento de los recursos y se destina a la construcción, equipamiento y rehabilitación de escuelas públicas.
En 2025, el FAM contó con un presupuesto de 39 mil 822 millones de pesos, de los cuales 21 mil 504 millones se destinaron a infraestructura educativa. El gasto ejercido en ese componente fue inferior en 21.5 mdp. Para 2026, el presupuesto total ascendió a 43 mil 465 millones de pesos, con 23 mil 471 millones para infraestructura educativa.