El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) publicó discretamente el viernes por la noche imágenes de cámaras corporales y de seguridad correspondientes a un caso en el que agentes federales de inmigración en South Padre Island dispararon y mataron el año pasado a un joven de 23 años originario de San Antonio. El video muestra al hombre conduciendo lentamente frente a los agentes que detenían el tráfico y, en algunos momentos, interactuando con ellos mientras sus luces de freno están encendidas, antes de que de repente se escuchen disparos.
Los videos, revisados por The Texas Tribune, no muestran a Rubén Ray Martínez golpeando al agente del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) con su automóvil, como la agencia ha afirmado repetidamente. Pero tampoco ofrecen evidencia clara de que no lo haya hecho. Las imágenes provienen de múltiples ángulos y no lo muestran todo —en algunos casos falta audio clave—. El agente federal en cuestión no portaba cámara corporal.
Sin embargo, los abogados de la familia de Martínez argumentaron que las imágenes y los documentos relacionados no respaldan la afirmación de la administración de que él no obedeció las órdenes y luego aceleró, golpeando a uno de sus agentes y justificando así el uso de fuerza letal.
"Este conjunto de evidencias no muestra ninguna justificación para la muerte de Rubén", dijeron Charles Stam y Alex Stamm, abogados de la madre de Martínez, en un comunicado conjunto. "Nosotros, y el público, aún no hemos visto toda la evidencia en poder del gobierno."
Martínez fue baleado en múltiples ocasiones el marzo pasado en lo que se considera el primer caso conocido en que agentes del DHS matan a un ciudadano estadounidense durante el segundo mandato de la administración Trump, lo que ha impulsado a legisladores demócratas a exigir mayor rendición de cuentas. El incidente permaneció desconocido hasta el mes pasado, cuando American Oversight, una organización sin fines de lucro de supervisión gubernamental, publicó cientos de páginas relacionadas con el uso de la fuerza por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas que la organización había obtenido mediante una demanda.
La Policía de South Padre Island inicialmente solo emitió un comunicado de prensa sobre la muerte de Martínez, pero no identificó a la agencia responsable del incidente. Las solicitudes de registros públicos no revelaron de inmediato la participación de la agencia federal. Un informe policial de dos oraciones describía a Martínez golpeando a un agente federal con su automóvil, pero no mencionaba el tiroteo.
Martínez estaba en South Padre Island celebrando su cumpleaños con amigos, según un portavoz de Rachel Reyes, madre de Martínez, y sus abogados. Autoproclamada simpatizante de Trump, Reyes ha exigido el fin del "abuso y la impunidad" entre los agentes de la ley desde que salió a la luz el papel de agentes federales en la muerte de su hijo.
Su muerte el año pasado ocurrió meses antes de que estallara la indignación pública y las protestas por las muertes de dos ciudadanos estadounidenses en Minnesota, ambos baleados por agentes federales de inmigración. Uno de ellos, Renee Good, residente de Minneapolis de 37 años, fue acusada por funcionarios federales de intentar atropellar a un agente antes de ser fatalmente baleada dentro de su automóvil. Imágenes de cámaras corporales obtenidas por medios de comunicación han contradicho la versión del ICE en su caso.
Las imágenes de cámaras corporales publicadas el viernes por la noche por los Rangers de Texas del DPS, y compartidas por separado por los abogados de Martínez, muestran una escena aglomerada en la que múltiples conductores que llegaban al lugar de un accidente no relacionado en la principal avenida del concurrido destino vacacional de la isla estaban confundidos sobre cómo responder. Según el informe del DPS publicado el viernes, agentes federales también estaban presentes para apoyar con la seguridad y el control del tráfico, algo común en esta comunidad fronteriza a 50 kilómetros de México. Los agentes les gritaban a muchos de los conductores que se aproximaban, exigiéndoles agresivamente que se desviaran del accidente mientras los conductores parecían no tener claro cómo alejarse con seguridad por la vía principal de la isla.
Para cuando llegó Martínez, quien según sus abogados había "tomado algunas bebidas" y había estado en una fiesta y luego en un Whataburger, las imágenes lo muestran conduciendo lentamente hacia la intersección en un Ford Fusion azul. Se detiene lejos de la intersección y parece hablar con un agente. Su automóvil luego avanza despacio mientras un oficial señala en la dirección en que él conduce. Las imágenes muestran que sus luces de freno están encendidas y que va desacelerando al llegar a la intersección. Parece detenerse por completo una vez más, esperando que los peatones crucen, antes de girar a la derecha.
En contraste, un portavoz del DHS ha afirmado que Martínez "intencionalmente atropelló" a un agente federal antes de que otro oficial le disparara y lo matara.
Otra cámara corporal desde un ángulo diferente muestra el automóvil azul conducido por Martínez después de que se detiene y antes de que gire. Se escucha a un agente decir "deténganlo, deténganlo", aparentemente corriendo detrás del vehículo. Otro agente dice "sácalo". Una cámara corporal separada capta a un oficial gritando "¿a dónde va?"
Las imágenes, junto con los informes de los agentes, muestran que un guardabosques del Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas le dijo a otro sargento que Martínez tenía una botella de Crown Royal, un whisky canadiense, dentro de su automóvil. Una persona no identificada en el video dijo "sigan" antes de que un guardabosques le gritara a otro agente que detuviera a Martínez para que no siguiera avanzando. Según las imágenes e informes de los agentes, Martínez condujo hacia la intersección. Los oficiales comenzaron a correr hacia el automóvil de Martínez.
"Salga del vehículo ahora", gritó uno.
Segundos después, aproximadamente a las 11:42 p.m., se escuchan disparos mientras se ve a los transeúntes huir.
A continuación, los oficiales gritan "disparos efectuados."
Se ve a los agentes arrastrando a Martínez, quien vestía pantalones negros de Adidas, fuera del automóvil hacia el pavimento. Lo espozan mientras yace en el suelo, apenas moviéndose. Los paramédicos luego cargan a Martínez en una camilla, mientras un oficial llama a una ambulancia y otro confirma "una herida de salida." Fue trasladado a un hospital local en Brownsville, donde murió posteriormente. Un informe toxicológico y la autopsia de Martínez detectaron alcohol, marihuana y alprazolam, un medicamento recetado para la ansiedad, según los registros.
Las imágenes también muestran a los agentes esposando al amigo y pasajero de Martínez, Joshua Orta, de 25 años. Orta, quien dictó una declaración a los abogados para refutar la versión del gobierno, murió en un accidente automovilístico no relacionado en San Antonio a finales de febrero, antes de poder firmar una declaración jurada o testificar. Su familia ha dicho que él había quedado profundamente perturbado por lo que ocurrió ese día.
"HSI está bien", dijo un agente después del tiroteo, según las imágenes. "Ese hombre, lo transportaron."
Otro agente añadió: "HSI intentó detenerlo."
Una declaración escrita enviada al DPS por Jack Stevens, el agente del HSI que disparó a Martínez, dijo que creía que el hombre mirando hacia adelante frente a los agentes con las manos apretadas en el volante era "un indicador previo a un ataque" y que Stevens temió por su seguridad y la de otros antes de disparar.
No fue posible contactar a Stevens de inmediato para obtener un comentario. Los portavoces del DHS y del ICE no respondieron a preguntas sobre las nuevas imágenes el viernes por la noche. Un portavoz del DPS, que supervisa a los Rangers de Texas, tampoco respondió.
Sin embargo, en el informe de la agencia publicado junto con las imágenes, los investigadores describieron a un agente federal gritándole a Martínez que detuviera el automóvil antes de que el agente "finalmente disparara su arma de mano hacia el conductor por no detenerse." El informe describe el automóvil de Martínez como "avanzando lentamente" cuando fue baleado.
El informe también incluyó entrevistas con varios funcionarios presentes en la escena, entre ellos Stevens y otro agente del HSI que se acercó al vehículo. El otro agente afirmó que el automóvil de Martínez "le golpeó las piernas" después de que se le ordenara detenerse, y que cayó sobre el cofre del automóvil mientras el vehículo giraba.
Nada de eso es visible en las imágenes disponibles.
Las imágenes de una cámara corporal captadas después del tiroteo mostraron a un agente describiendo la escena a la jefa de la Policía de South Padre Island, Claudine O'Carroll. El agente le dijo a la jefa que Martínez había "pisado el acelerador" después de que le ordenaran detenerse y que estaba "encima de los agentes al frente" del automóvil antes de que se efectuaran los disparos.
Los abogados de Martínez argumentaron en un comunicado al Tribune que las imágenes muestran que su automóvil "apenas se movía cuando le dispararon. Que estaba frenando, no acelerando. Que nadie estaba sobre el cofre de su automóvil. Que nadie estaba frente a su automóvil cuando le dispararon. Que le dispararon a quemarropa a través de la ventanilla lateral por un agente del ICE que no estaba en peligro."
Después de que el mes pasado se hizo pública la participación del ICE en la muerte de Martínez, un gran jurado del Condado de Cameron determinó que no encontraba causa probable para emitir una acusación formal relacionada con el tiroteo. Si bien los fiscales pueden continuar con un caso después de tal decisión de un gran jurado, rara vez lo hacen.
En una entrevista con CBS News esta semana, la madre de Martínez, quien en su mayor parte guardó silencio durante el último año, dijo que sigue sin creer la versión del DHS sobre lo ocurrido.
"No era una persona violenta", dijo sobre su hijo. "No era agresivo."
Este artículo apareció originalmente en The Texas Tribune.