El Paso.- Cuando la niña tenía unos cuatro años, según el relato que consta en un affidávit de arresto, su madre la llevó por primera vez ante un hombre en el centro de El Paso. Durante años, afirma la menor, ese hombre pagó a la mujer entre 400 y 500 dólares cada vez que abusaba de ella. A la niña le tocaban entre 50 y 100.

Esa es la acusación que pesa sobre Landy Victoria Carrejo, de 37 años y vecina de Chaparral, quien fue acusada formalmente por un gran jurado de dos cargos de tráfico de personas, ambos delitos graves de primer grado, según los registros judiciales.

La acusación sostiene que reclutó, indujo, transportó u obtuvo a dos menores sabiendo o pretendiendo que serían sometidas a explotación sexual comercial. Carrejo negó los hechos cuando fue detenida por las autoridades del condado de Otero.

Un relato de años

El expediente se apoya en entrevistas forenses con las menores. La mayor describió ante los investigadores un patrón que, según su testimonio, se repitió tres o cuatro veces al mes durante años. Dijo que el hombre era dueño de un restaurante y de un complejo de apartamentos en El Paso, y que los abusos ocurrieron en varios lugares, la mayoría en un sitio conocido como "El Rancho", cerca del centro comercial Fox Plaza.

Según el documento, la niña declaró que no podía gritar. Dijo que el hombre amenazaba con matar a su madre y que esta, además, la golpeaba si se negaba. Añadió que la mujer enviaba fotografías suyas al hombre. La última vez que fue abusada, dijo, tenía ocho años. También sospechaba que su hermana menor corría la misma suerte.

La segunda menor ofreció una versión distinta en los detalles. Contó que su madre las llevaba a ella y a su hermana a la casa del hombre con el pretexto de limpiar. Allí, afirmó, él la tocaba y le ofrecía dinero o muñecas. Calculó que los abusos ocurrieron unas diez veces. Según su testimonio, en una ocasión su madre entró mientras el hombre abusaba de ella y lo detuvo. Aun así, dijo, la siguió llevando.

Las fuentes difieren en algunos datos. La denuncia presentada en el condado de Otero ubica la casa en el Valle Bajo de El Paso y habla de menores de 15 años. La acusación formal se refiere a niñas menores de 13. La denuncia añade que Carrejo enfrenta también acusaciones de haber golpeado a sus hijas, a partir de las entrevistas forenses. Ninguna de las dos fuentes identifica al empresario.

‘¿Alguna vez me quiso?’

El caso salió a la luz gracias al padre de una de las víctimas. Contó que una tarde volvió del trabajo y encontró a su hija llorando, con la necesidad de contarle lo ocurrido: que un hombre conocido de su madre había abusado de ella durante años. Los padres viven separados desde hace tiempo y han formado nuevas familias.

La joven, dice su padre, todavía tiene pesadillas y noches difíciles. Pero lo que más le pesa no es el castigo. "Mi hija dice que está bien, que la perdona. Solo quiere oírlo de ella: ¿alguna vez me quiso? ¿Me quisiste? Eso es todo lo que quiere oír", relató.

El padre pide que tanto Carrejo como el hombre señalado enfrenten la justicia. Teme que la deportación sirva a la mujer para eludir la rendición de cuentas.

Pasa a detención migratoria

Carrejo salió del Centro de Detención del Condado de Otero bajo fianza de reconocimiento personal, según los registros de la cárcel. Pero no quedó en libertad: según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Centro de Procesamiento de El Paso, a la espera de procedimientos de remoción. Un portavoz aseguró que "recibirá el debido proceso".

El DHS afirma que el 18 de marzo de 2005 Carrejo intentó entrar de forma ilegal a Estados Unidos escondida en la cajuela de un vehículo, y que volvió a ingresar de manera irregular en un momento y lugar desconocidos. "Una solicitud pendiente no otorga estatus legal en Estados Unidos", precisó el portavoz. "Bajo el presidente Trump y el secretario Mullin, si violas la ley, enfrentarás las consecuencias. Los extranjeros ilegales criminales no son bienvenidos en Estados Unidos".

Se buscó la postura de la defensa de Carrejo y del empresario mencionado en los documentos. Las acusaciones contra ambos, hasta ahora, no han sido probadas en un tribunal.
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