Cd. de México.- En vista de la última temporada de la serie The Boys el cast reflexiona sobre el mensaje de la serie y sus temas principales: violencia, poder y fascismo.
Hughie (Jack Quaid), Mother's Milk (Laz Alonso) y Frenchie (Tomer Capone) se encuentran internados en un Freedom Camp, campos de concentración ideados por Sister Sage (Susan Heyward) para castigar a disidentes a la visión fascista y totalitaria de Homelander (Antony Starr).
Las cosas no lucen bien para The Boys. Siendo sinceros, tampoco para Estados Unidos, dividido entre quienes aman a Homelander, ahora todopoderoso y controlador del gobierno, y quienes temen ser asesinados por pensar diferente. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
"La serie es una observación honesta de lo que sucede cuando un narcisista llega al poder, y creo que Antony ha hecho un excelente trabajo recordándoles a todos, en cada momento, cuánto poder tiene en sus manos", advierte Colby Minifie, quien da vida a Ashley Barrett, ex CEO de Vought International, en una entrevista virtual.
La pequeñísima luz de esperanza, literalmente, emana de Starlight (Erin Moriarty), quien a regañadientes se unirá a Butch (Karl Urban) y Kimiko (Karen Fukuhara) para rescatar al resto del equipo y planear la destrucción, de una vez por todas, de Homelander.
Así arranca la quinta y última temporada de The Boys, que estrena sus primeros dos episodios este 8 de abril por Prime Video, una conclusión ultraviolenta y con consecuencias permanentes para todos los personajes.
"El mensaje que la serie transmite sobre el poder, y en especial en el contexto de estos personajes, plantea preguntas sobre qué sucede cuando consigues todo lo que quieres y qué tipo de persona es la que nunca está satisfecha. ¿Te conviertes en aquello que odias?", reflexiona Valorie Curry, quien interpreta a Firecracker.
"Al mismo tiempo, es una sátira increíblemente incisiva que refleja nuestra cultura. The Boys siempre ha explorado esa intersección entre la fama, el capitalismo corporativo, la política, los medios de comunicación y la bestia que yace en el centro de todo".
Tras el final de la segunda temporada de Gen V (spin-off juvenil de The Boys), el conflicto principal del show también girará en torno a si Butch y compañía logran liberar el virus anti-superhéroes, con el equipo dividido sobre la moralidad de la destrucción total.
A este dilema se unirán viejos y nuevos personajes, como el regreso de Soldier Boy (Jensen Ackles), padre de Homelander, y la incorporación de actores como Daveed Diggs, Jared Padalecki y Misha Collins en papeles aún sin revelar.
"La serie tiene mucho que decir sobre cómo el poder corrompe y cómo resulta insatisfactorio si se usa para los fines equivocados, y te arrastra a un ciclo interminable de violencia y narcisismo, dejándote vacío", apunta Nathan Mitchell (Black Noir).
"En esta quinta temporada, Eric Kripke (creador y showrunner) y los guionistas le han dado a Homelander más herramientas para recordarles a todos, de una manera fresca y novedosa, cuánto poder destructivo es capaz de tener, lo que aumenta la tensión emocional en cada episodio", añade Heyward.
Tal omnipotencia descontrolada de Homelander podría llegar a influir incluso entre sus más fieles seguidores, quienes se sabrán insignificantes al lado del "supe" más extremo.
"Hay momentos en los que Ashley dice algo y él responde: 'Recuerda, puedo atacarte con mi láser en cualquier momento... Sólo recuérdalo'", comparte Minifie.
"Homelander ha creado una especie de estructura familiar narcisista donde todos competimos por su aprobación, su afecto o su indiferencia. Sólo queremos mantenernos en su gracia. Al final, todos hacen lo que sea necesario para conseguirlo, y ahí es cuando las cosas empiezan a desmoronarse", añade Mitchell.
"Firecracker no pidió estar en Vought, simplemente fue elegida, sacada de su peculiar mundo y llevada a la cima del poder, en presencia de esta persona a la que le profesa una devoción genuina, hasta el punto de que no la teme, cuando sí debería hacerlo. Ahora aprende a observar cómo se desarrolla su violencia, ve lo repentina que puede ser y lo peligroso que es", remata Curry.