Ariana Grande pondrá en pausa su vida pública una vez que concluya The Eternal Sunshine Tour el 1 de septiembre en Londres, una decisión que llega en medio de las críticas por su apariencia física.
Un representante dijo a la revista People que la cantante, de 33 años, se tomará un descanso de los escenarios y de las apariciones públicas para recuperarse tras varios meses de trabajo ininterrumpido.
"Está deseando terminar la gira por todo lo alto, sana y feliz, y luego tomarse un merecido descanso de su trabajo y de las apariciones públicas, que la han sometido a un escrutinio constante", señaló el portavoz.
La gira, donde Grande hace un repaso por los temas de su séptimo álbum de estudio y éxitos como "Into You" y "One Last Time", arrancó el 6 de junio en Oakland, California, para dar paso a una serie de 41 conciertos en EU, Canadá y Reino Unido.
El espectáculo está conformado por pantallas móviles, músicos en vivo y una historia casi cinematográfica que retrata la lucha de la cantante contra su pasado.
En el show, Ariana realiza coreografías, interpreta temas a capela, hace seis cambios de vestuario y se eleva para cerrar el show con la postal que enmarca la versión deluxe de Eternal Sunshine: Brigther Days Ahead.
Una fuente cercana explicó a la revista que el concierto "exige un alto nivel físico y atlético, por lo que la intérprete ha mantenido un intenso ritmo de trabajo desde que inició el tour".
El descanso también implica una modificación en sus planes profesionales. Aunque había anunciado su participación en la reposición de Sunday in the Park with George, de Stephen Sondheim, finalmente no formará parte del montaje londinense que encabezará Jonathan Bailey, su coprotagonista en Wicked. No obstante, apoyará el proyecto desde fuera.
La decisión coincide con una nueva ola de comentarios en redes sociales sobre su aspecto físico, avivados tras el lanzamiento del videoclip de "Petal", sencillo que da nombre a su más reciente álbum.
Grande ha respondido en distintas ocasiones a las críticas sobre su cuerpo, y su círculo cercano asegura que el disco también funciona como una respuesta artística a esa presión.
"Es un álbum de lucha, un himno sobre la relación de amor y odio con el público y su toxicidad", afirmó una fuente a People.
Su siguiente paso será el estreno en cines de la comedia La Nueva Focker (Focker In-Law), que llegará el 25 de noviembre, junto a Ben Stiller, Robert De Niro y Owen Wilson.