El legendario cineasta Frederick Wiseman, considerado por muchos como el mejor documentalista que ha dado Hollywood, falleció a los 96 años, según revelaron medios como el New York Times y Variety.

De acuerdo con varios expertos, la influencia de Wiseman en el cine de no ficción es casi imposible de sobreestimar, pues su obra transformó el género documental, estableciendo un estándar inigualable en la industria.

El legado de Wiseman se define por su radical transformación del documental observacional a través de películas que analizaron de cerca la vida institucional. Obras como Titicut Follies expusieron las estructuras de poder ocultas de una institución mental, mientras que High School y Hospital revelaron cómo la autoridad, la rutina y la vulnerabilidad se entrecruzan en los sistemas cotidianos.

Cada documental de Wiseman dio de qué hablar, hasta el último que lanzó en vida, en 2023: Menus-Plaisirs - Les Troisgros, que duró cuatro horas.

En una entrevista el año pasado, Wiseman sugirió que podría haber llegado al final de su carrera cinematográfica. Dijo que había estado "enfermo intermitentemente" y que ya no tenía "la energía necesaria para hacer otra película".

En ese momento explicó que el proceso de dirigir un documental exige "una enorme cantidad de energía" tanto durante el rodaje como durante el montaje.

Wiseman extendió su carrera cinematográfica durante siete década y su particular visión de la no ficción influyó a cineastas igual de legendarios como Agnès Varda, Errol Morris, y Werner Herzog, entre muchos otros.

Algunas de sus películas más destacadas incluyen Titicut Follies, High School, Law & Order, Hospital, Welfare, Domestic Violence y In Jackson Heights.