Ciudad de México.- Después de una animada celebración nupcial el sábado, en la que Dua Lipa y Callum Turner festejaron hasta las primeras horas de la mañana de este domingo, los recién casados tuvieron un brunch, como parte de sus celebraciones en Sicilia, Italia.
La cantante lució un conjunto blanco translúcido de encaje con intrincados bordados florales, delicadas mangas acampanadas y texturas en capas que aportaban un aire bohemio y romántico, como se puede ver en fotos de The Grosby Group.
Debajo llevaba un bikini en el mismo color. La intérprete de "End of an Era" lucía radiante, sin maquillaje.
El actor, por su parte, se vio muy relajado con una playera blanca y azul marino, combinado con un short y una sombrero tipo bucket con estampado de camuflaje y gafas de sol oscura, un estilo muy vacacional.
El sábado, los jardínes de la Villa Valguarnera fueron el escenario de la boda de Dua y Callum.
Las sillas estaban cubiertas con lazos de satén almendras sicilianas confitadas y pañuelos bordados a mano con la inscripción "Quédate loco conmigo para siempre", haciendo referencia a las diversas tradiciones de la isla, de acuerdo con CNN.
En cada lugar había un abanico para ayudar a los asistentes a refrescarse en la calurosa tarde.
Después del intercambio de votos, Elton John les dedicó a la pareja una interpretación especial de "Your Song"; posteriormente hubo una cena preparada por chefs con estrellas Michelin.
Más tarde, bailaron al ritmo de los DJs Carl Cox, Martin Garrix, David Guetta y Peggy Gou, a quienes se les permitió pinchar más tarde de lo habitual.
El broche de oro fue un espectáculo de fuegos artificiales que se pudo ver por la ciudad italiana.
Un día antes, la comitiva acudió a la Galleria d'Arte Moderna, que la pareja alquiló por 10 mil euros (unos 11 mil 500 dólares), mientras que en el Palazzo Valguarnera Gangi, en la Piazza Sant'Anna, tuvo lugar el cóctel de bienvenida. Cenaron y bailaron al ritmo de una orquesta de swing.
Según Sky24, los invitados, entre ellos Charli XCX y Donatella Versace, recibieron pulseras de oro con microchips que les permitían el acceso a diversos lugares.