El productor canadiense Andrew Gunn, conocido por impulsar varias películas familiares de Disney, murió a los 56 años, según confirmó su familia en un comunicado de prensa.
De acuerdo con Los Ángeles Times, el también cineasta falleció el pasado 2 de marzo en su casa de Toronto tras una batalla contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
"Era un hombre valiente y modesto que siempre priorizaba a los demás antes que a sí mismo. Su amor por la familia, los amigos, las motocicletas y los tatuajes será recordado por quienes lo conocieron", declaró su esposa, Jane Bellamy Gunn, al medio USA Today.
Gunn fue una figura clave detrás de varios éxitos de Walt Disney Pictures, especialmente en el cine familiar de los años 2000. Entre sus trabajos más reconocidos están Un Viernes de Locos, Sky High: Súper Escuela de Héroes y La Mansión Embrujada.
Estas producciones lo ayudaron a consolidar su relación con el estudio tras fundar su compañía Gunn Films y firmar un acuerdo exclusivo con Disney.
En años recientes también participó en proyectos de alto perfil como Cruella, la historia de origen del icónico personaje de 101 Dálmatas, y en Otro Viernes de Locos, que reunió nuevamente a Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan décadas después del éxito original.
Nacido en Toronto en 1969, Gunn se trasladó a Los Ángeles para estudiar en la Universidad del Sur de California antes de iniciar su carrera en Hollywood a finales de los años 90, trabajando en desarrollo de proyectos ligados al cine familiar.
Además de su labor como productor, Gunn ayudó a establecer el Disney Writers Program, iniciativa destinada a descubrir y apoyar a nuevos guionistas dentro de la industria cinematográfica.
Su trayectoria dejó una huella en el cine comercial de Disney y en varias generaciones de creadores que encontraron en él a un mentor dentro de la industria.