Cd. de México.- En la variedad de proyectos y en la diversidad de narrativas cinematográficas es que Antoine Fuqua ha encontrado guías para elegir sus proyectos y considerarse un líder.

El director de Los Siete Magníficos, Emancipación y las tres entregas de El Justiciero dijo que amplió su criterio y moldeó su gusto dentro del séptimo arte al haber explorado acción, documentales, biopics y drama en sus casi 40 años de carrera.

Todo ello lo sigue reafirmando, como en su reciente documental Troublemaker: The Story Behind the Mandela Tapes, sobre Nelson Mandela, que presentó a inicios de año en Sundance, y Michael, la esperada biopic de "El Rey del Pop", que estrena en abril próximo.

"No hay mejor manera de tomar decisiones, de convertirse en un líder, de darle precisión a un filme, que conociendo y explorando a fondo todas sus áreas. Me gusta la dirección, me gusta la producción y yo inicié como director de videos de música.

"Como lo hice por muchos años antes de conseguir el financiamiento para mi primer proyecto, me dio una visión de la narrativa para un clip de música y ahora, con todo lo que estoy haciendo, sé hacia dónde voy y cómo quiero entregar una idea audiovisual totalmente lograda, redondeada, afinada", dijo Fuqua en enlace desde Utah.

Aunque Fuqua está consciente del revuelo que ha causado el filme sobre Michael Jackson que protagoniza el sobrino de éste, Jaafar Jackson, aseguró que prefiere reservarse adelantos, detalles y opiniones hasta que el público pueda ver la película.

"Todo a su tiempo. Cada filme tiene su espacio. Este filme de Mandela (y el de Michael) tardaron mucho tiempo en lograrse, y usualmente no somos conscientes de los procesos. Me emociona lo que viene, pero le faltan unos meses", apuntó el realizador, quien además trabaja en una serie sobre Mike Tyson y en un proyecto sobre Salvatore Gravano "Sammy the Bull".

Troublemaker: The Story Behind the Mandela Tapes utiliza audios recientemente descubiertos de Mandela, quien fue el primer Presidente negro de Sudáfrica (de 1994 a 1999) y falleció a los 95 años en el 2013.

"Quedó (el filme) con más respuestas que preguntas, quedó hecho con mucho corazón y exponiendo el tremendo compromiso que tuvo con la humanidad, con la sociedad. Fue un ícono global cuyo nombre es sinónimo de resiliencia y de sabiduría".

En esta producción, en la que contó con la colaboración del activista Mac Maharaj, Fuqua pudo apreciar al Mandela real y cómo buscaba hallar siempre "finales".

"Era un hombre pacífico, muy analítico, y lo percibí como un ser humano que siempre quería finales satisfactorios: en una conversación, en una discusión, en un desacuerdo, en un trabajo, en una invitación. Quería que hubiera un alto índice de satisfacción.

"Yo le dediqué mucho amor, mucho tiempo y mucha curiosidad al documental y hay un poco de todo, desde risas y sorpresas, hasta, diría, un poco de curiosidades".

Una de éstas, comentó, es que el nombre de origen del ganador del Premio Nobel de la Paz, en la comunidad "xhosa", era Rolihlahla, cuya traducción literal al inglés es "troublemaker", que en español sería "alborotador".

Siempre piensa en Washington


Sobre uno de sus grandes colaboradores, el actor Denzel Washington, con quien ha trabajado en películas como El Justiciero y Los Siete Magníficos, Antoine Fuqua confió en que surja un próximo filme que los vuelva a unir.

"Tengo tantos proyectos en puerta que pienso en mi gran amigo Denzel Washington y sabemos que haremos algo otra vez, pero ¿qué tanto debemos decir?".