Le tomó 40 años y hacer un filme de terror para ganar por fin el Óscar, pero quizás no sea la última vez que Amy Madigan visite su personaje premiado, la Tía Gladys, en La Hora de la Desaparición.

La actriz, quien previamente fue nominada en 1986 por Twice in a Lifetime, habló en la sala de prensa sobre la esperada precuela que se anunció recientemente, después de que la cinta de Zach Cregger fuera un trancazo de taquilla.

"Me lo han preguntado varias veces. Zach Cregger, nuestro guionista y director, suele decir que sí, que esto va a suceder. Pero sabemos cuánto tardan las cosas, sabemos cómo funciona este negocio y nada es real hasta que lo es, y el momento oportuno y todo eso. Pero si se logra sería genial. Sería genial, porque confío en Zach, y tiene un montón de ideas descabelladas en la cabeza", contó, emocionada.

La cinta, en la que encarna a una bruja, le dio un triunfo al género del terror, que rara vez es reconocido en las premiaciones.

"El terror, como todos sabemos, se veía como algo propio de la mesa de los niños en Acción de Gracias o algo así, lo cual, no es cierto. Basta con ver las grandes películas de terror mudas que dieron origen a nuestra industria. Es decir, todavía se necesita un gran guionista, un gran director, actores y equipo maravillosos. Así que este año es bastante asombroso", aseguró.

Luego mencionó el ejemplo de la cinta Pecadores, que mezclaba temas de desigualdad racial con vampiros.

"Me gusta la diversidad, la equidad y la inclusión porque todos pueden participar. Me hace sentir muy feliz y espero que siga abriéndose", agregó.

La actriz de 75 años fue seducida por la historia de La Hora de la Desaparición y por el personaje que conquistó al mundo.

"Me encanta este guion y en cuanto lo leí, lo supe. Conocía a esta mujer. Sabía mucho sobre ella. Simplemente sabía que podía tomar las riendas. Y es alguien a quien han llevado al límite. Está luchando por sobrevivir, así que creo que mucha gente se identifica con eso", explicó.