Cd. de México.- El presidente de Donald Trump asistirá este martes por la noche al estreno del musical "Chicago" en el Kennedy Center, en lo que podría ser una de sus últimas visitas al recinto antes de que cierre por renovaciones en julio.

El mandatario acudirá acompañado de su esposa, la primera dama Melania Trump.

Será la primera ocasión en que ambos asistan juntos al Kennedy Center desde el estreno del documental Melania en enero.

Trump ya había estado presente en la apertura de Les Misérables el verano pasado, donde recibió tanto aplausos como abucheos.

Ambientado en la década de 1920, "Chicago" es una sátira mordaz sobre cómo el espectáculo y los medios pueden convertir a delincuentes en celebridades. La producción permanecerá en cartel en la Ópera del Kennedy Center hasta el 5 de abril.

El recinto también tiene previsto entregar el Premio Mark Twain al Humor al comediante Bill Maher el próximo 28 de junio, evento al que Trump podría asistir.

Desde su regreso a la presidencia en enero de 2025, Trump ha ejercido una fuerte influencia sobre la institución cultural, tras destituir a su junta directiva y reemplazarla por una nueva designada por él mismo, la cual lo nombró presidente del organismo.

Esta nueva junta aprobó añadir el nombre de Trump al Kennedy Center, así como su cierre durante dos años, en medio de la cancelación de presentaciones por parte de numerosos artistas y músicos inconformes con el control del mandatario sobre la histórica institución.

Tanto el cambio de nombre como el cierre han derivado en procesos legales que continúan en curso.

La asistencia del presidente al estreno ocurre luego de que la Casa Blanca indicara que la guerra en Irán y otros asuntos de relevancia le impidieron participar el fin de semana en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), celebrada en las afueras de Dallas.

Trump ha sido una figura habitual en este encuentro en años anteriores.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que el mandatario mantiene una buena relación con los organizadores del evento y que su ausencia obedeció únicamente a cuestiones de agenda.

"Fue simplemente por cuestiones de agenda este año; al celebrarse en Texas, lo mejor para la agenda del presidente y lo que tiene entre manos ahora mismo era no ir", explicó Leavitt durante una conferencia de prensa.
En lugar de asistir, Trump pasó el fin de semana en su residencia de Mar-a-Lago, donde también acudió a su club de golf el sábado y el domingo.