Desde su faceta como papá, José María Yazpik reflexionó sobre cómo existe una deshumanización provocada por la tecnología y la Inteligencia Artificial, la cual explora a fondo en Futuro Desierto, serie mexicana de ciencia ficción ya disponible en Netflix.
Alex (Yazpik) es un psiquiatra y psicólogo corporativo, quien tras el fallecimiento de su esposa Sara Alcalá (Karla Souza) se mudará con sus dos hijos desde Silicon Valley a un pueblo aislado en Chiapas.
Ahí empezará a convivir con María (Àstrid Bergès-Frisbey), una androide que parece humana y fue especialmente diseñada por Sara para reemplazar su rol materno en la familia.
"Cuando empecé a leer los guiones me di cuenta que muchas de las preguntas que se hacen en esta serie yo me las hacía como padre. Es esta paulatina deshumanización del ser humano a través de la tecnología. Es el dejar de estar presente, de hablar con tus seres queridos, con tu familia por estar metido en una aplicación de chismes.
"Eso fue parte fundamental de aceptar este personaje, trabajar estos cuestionamientos, miedos y también dudas sobre la IA y dónde estamos parados ahorita como sociedad", dijo Yazpik, en entrevista.
En la trama una compañía multinacional impulsó el experimento corporativo de tecnología de alto nivel como parte de su programa Test Life, el cual desarrolla los ANBIS (Agentes No Biológicos Inteligentes), que como María tendrán emociones al interactuar en núcleos familiares reales.
Lo que inició como un ensayo se irá fracturando por fallas técnicas, conflictos éticos y el rechazo social de la comunidad hacia los androides.
"Fue muy interesante hablar de esta realidad con la IA que estamos viviendo. Estamos en un proceso que nos va a llevar a quién sabe dónde, ya estamos siendo manipulados, pero llegará un momento en el que no vamos a saber si nos están manipulando.
"Por el otro lado, con todo el componente emocional de la familia se balancea muy bien la serie. Es una de sus grandes virtudes. No nada más se trata sobre la Inteligencia Artificial, también es sobre el ser humano, lo que se está viviendo, la pérdida, el duelo, la esperanza y cómo para poder tomar el camino correcto a veces hay que equivocarse", reflexionó.
Desarrollada por el estudio Gaumont (conocido por desarrollar las series Narcos y Lupin) en coproducción con TIS Studios, el proyecto cuenta con las actuaciones de Ilse Salas, Caro Darman, Natasha Dupeyrón, Natalia Solián, Isabel Aerenlund, Andrés Parra, Juan Carlos Remolina y Mauro Sánchez Navarro.