Cd. de México.- Para salvarse a sí misma, María León tuvo que convertirse en la villana de su propia historia.
La cantante jalisciense, de 40 años, arranca una nueva etapa musical, ahora como toda una antagonista, capaz de hacer hasta lo imposible por su bienestar.
"La villanía de la que hablo no viene desde la maldad: es un intento por ser justa conmigo, porque creo que antes no lo fui. Hubo muchas versiones anteriores de mí en las que me quedé callada, no fui justa con lo que yo creía o no me defendí; versiones en las que fui víctima y cómplice de un pacto patriarcal, del machismo.
"Y me parecía hermoso poder musicalizar ese lado de la historia y plasmarlo en canciones", contó León, en entrevista.
"Villana", ya disponible en las plataformas de streaming, es su testimonio de cómo las debilidades se pueden transformar en arte. Para León, forma parte de un discurso de empoderamiento con el que comulga.
"No estoy diciendo que mi discurso sea feminista. Es un disco pop muy divertido, donde el tema es el empoderamiento y hablo desde mi propia experiencia, pero sí creo que es un acto de desobediencia y de rebeldía ante una sociedad", compartió.
La intérprete prepara su próximo álbum de estudio, que verá la luz en febrero del próximo año y al que define por adelantado como una combinación de "pop dosmilero con pop contemporáneo".
Además, la artista se presentará el jueves 12 de noviembre en el Teatro Metropólitan, donde dará un anticipo de ese nuevo material e interpretará temas que han marcado distintas etapas de su trayectoria.
"El pop es un lugar en el que me encanta vivir musicalmente. Me pareció un lugar muy cómodo, donde me sentía plena para expresarme. Musicalmente, también lo llevo a un terreno en el que se confabula perfectamente con la danza.
"Pero la danza es el punto central de este disco y de este show. A nivel personal, este disco me ayudó a salir adelante y a encontrar mucha fuerza en mí misma", apuntó.
A casi 10 años de su salida del grupo Playa Limbo, la también actriz reflexionó sobre su carrera como solista y la plenitud que goza.
"Estoy en una etapa de plenitud, de exploración, de libertad creativa y de crecimiento artístico que, si no me hubiera ido, nunca habría alcanzado. Ahora hago películas, protagonizo obras de teatro...
"He hecho los musicales que he querido y estoy escribiendo un disco en el que cuento mi historia, una en la que no fui tratada con justicia y con la que puedo dejar un precedente padrísimo para otras mujeres", aseguró.