Ciudad de México.- Alex Torres, primer mexicano en la historia que participó en la animación de Dragon Ball, va por otro hito: está creando el primer anime nacional y con talento local.
Tras cuatro años trabajando en el proyecto con colegas del País, el artista estrenó hace unos días el opening de Tattooani, una serie "shonen" de fantasía lleno de elementos prehispánicos.
El águila devorando a la serpiente, un xoloitzcuintle que en realidad es un nahual y combates con invocaciones se aprecian en el clip, que es musicalizado con death metal.
En entrevista, Torres afirma que el trabajo busca realzar el orgullo por la cultura mexicana, con una producción de altos estándares de calidad que no tiene nada que envidiar a nadie.
"Es fantasía, es ciencia ficción en México. Disfrútenlo", pide el animador radicado en Tokio, Japón, también con experiencia en One Piece y Jujutsu Kaisen.
Los "tattooanis" son el foco de la trama: legendarios guerreros con tatuajes con los que son capaces de invocar poderes antiguos, bestias y criaturas mitológicas de la cultura prehispánica.
Fueron sometidos y casi desaparecidos por la Orden de los Siete Ángeles, que impuso, con mano de hierro, una nueva cultura en sus tierras.
"Los tattooanis son como una referencia a los pueblos indígenas de México, y la Orden, a Europa", explica.
Maya, el protagonista de la trama, quizás sea el puente que logre unir a ambos bandos, pues el dios Quetzalcóatl volverá y querrá destruirlo todo al juzgar que de su pueblo original ya no queda nada.
El personaje es la representación de los mexicanos mestizos, tironeados entre sus herencias indígenas y españolas.


"Hay muchas peleas. Esto es tipo 'Shaman King' o 'Jojo's Bizarre Adventure' donde invocan y retas al adversario".
Alex Torres, animador
"El tatuaje de Maya está unido a Tzilacatzin, quien fue un guerrero otomí que provocaba temor entre los españoles. Hay un bestiario enorme de invocaciones.
"Queremos promover que se conozcan cosas de nuestra cultura. El mismo Tzilacatzin no es tan conocido. También hay criaturas como el Dzulum y otras que se desconocen y tienen historias muy interesantes".
Tattooani busca actualmente inversionistas para continuar con su producción, y Torres no descarta la idea de una plataforma de recaudación de fondos.
"Con esta historia que queremos hacer... si queremos apoyo público está muy complicado, por la naturaleza", dice. "Es anime y le van a hacer el feo, y es de peleas y hay sangre, política, religión...
"Normalmente, la animación que se apoya más en México son cosas tipo cartoon, para niños, sencillitas. Por eso Tattooani es la primera serie anime, más madura, habla de cosas complicadas".
Nacido en Veracruz y criado en Michoacán, Torres tomó cursos de animación en la universidad, pero adquirió sus conocimientos del estilo japonés de manera autodidacta.
Dio sus primeros pasos en la industria nipona en Tonari Animation, tras lo cual su trabajo llamó la atención y fue contratado incluso por la legendaria Toei Animation.
El artista cree que algo como Tattooani debe salir de manos mexicanas: la mitología prehispánica es tan rica, piensa, que seguramente acabará interesando a empresas extranjeras, que lucrarían con ella.
¿Por qué estas cosas nadie las hace en México? Está muy cool. A mí me gusta verlo representado".
Abre su estudio ¡en Japón!
Kaiser, empresa fundada por Alex Torres y su socia y pareja, Krissely Elizabeth, es el primer estudio de animación mexicano asentado en Japón, la cuna del anime.
"Es de hecho el primer estudio latino que se abre puertas en Japón. Estamos en Tokio. Lo abrimos en noviembre del año pasado.
"Contratamos artistas por proyecto, siempre que sean latinos", sostuvo Torres.