La Princesa Diana llegó a considerar la posibilidad de mudarse a Sudáfrica junto al cirujano cardiotorácico Hasnat Khan, con quien mantenía una relación secreta, según revela su hermano Charles Spencer en sus nuevas memorias, "Swan Song: My Sister, Diana", publicadas este martes.


De acuerdo con Spencer, Diana consideraba que su vida en Inglaterra se había vuelto "intolerable" y durante una visita a su hermano en Ciudad del Cabo, en marzo de 1997, exploró la posibilidad de establecerse allí junto a Khan, con quien mantenía un romance desde 1995.


La Princesa de Gales incluso buscó la ayuda del reconocido médico Christian Barnard para encontrarle a su pareja una oportunidad laboral en el Hospital Groote Schuur, donde Barnard realizó el primer trasplante de corazón humano exitoso en 1967.


"Había venido a comprobar por sí misma si este extremo de África, de una belleza sublime, podía ofrecerle un refugio a ella y a su amante", escribió Spencer.


Según el hermano de Diana, ella imaginaba que ambos podrían comenzar una nueva vida lejos de la atención de la prensa y de los conflictos que rodeaban su relación con la familia real, mientras sus hijos, los Príncipes William y Harry, continuaban sus estudios en Reino Unido.


Spencer relata que su hermana tenía una visión idealizada de la posibilidad de comenzar de nuevo e incluso revisaba revistas en busca de propiedades rurales donde pudiera vivir en paz, mientras veía Sudáfrica como un posible refugio para ella y Khan.


"Diana soñaba con que ella y su hombre pudieran vivir felices —con normalidad— cerca de casa. El otro lado del mundo parecía ofrecer la posibilidad de asilo", agregó.


La relación entre Diana y Khan comenzó en 1995, cuando la Princesa visitaba en el Royal Brompton Hospital a Joe Toffolo, esposo de su amiga Oonagh, quien se recuperaba de una cirugía de triple bypass bajo la supervisión del médico. Diana regresó al hospital durante semanas y finalmente inició un romance con Khan.


El noviazgo se mantuvo en secreto y ambos recurrieron a distintas estrategias para evitar a la prensa, desde las visitas discretas de Khan al Palacio de Kensington hasta una ocasión en la que Diana utilizó una peluca negra para acudir a un club de jazz en Londres.


Spencer también sostiene que Diana llegó a considerar seriamente casarse con Khan, al grado de pedirle a su mayordomo Paul Burrell que buscara un sacerdote que pudiera celebrar la boda, aunque el propio cirujano, quien era musulmán, consideró posteriormente que la idea no era realista.


La Princesa también viajó a Pakistán para conocer a la familia de Khan y le presentó a sus hijos, William y Harry, sin embargo, la relación terminó en el verano de 1997, pocas semanas antes de la muerte de Diana en París.


Durante la investigación sobre el fallecimiento de la Princesa, Khan reconoció que llegó a considerar la posibilidad de casarse con ella, pero temía que una vida junto a una de las mujeres más famosas del mundo le impidiera llevar una existencia normal.


El cirujano también declaró que ambos habían contemplado mudarse a Pakistán, aunque finalmente Diana descartó esa posibilidad, y según su testimonio, fue ella quien decidió poner fin a la relación después de regresar de unas vacaciones con Mohamed Al-Fayed y su familia.


Poco después, Diana comenzó una relación con Dodi Al-Fayed, hijo del empresario egipcio, quien también murió junto a la Princesa y el conductor Henri Paul en el accidente automovilístico ocurrido en París el 31 de agosto de 1997.