Con música, memoria y las historias de algunas de las grandes figuras de la música cubana, Buena Vista Social Club, el musical que conquistó Broadway, llegará por primera vez a México con una temporada que comenzará el 12 de noviembre en el Teatro de los Insurgentes.
La producción de Ocesa Teatro será la primera réplica del montaje que se presenta fuera de Estados Unidos y contará con un elenco mexicano encabezado por Analy como Omara y Héctor Sandarti como Compay, mientras Mariana Dávila y Zark interpretarán las versiones jóvenes de ambos personajes.
Víctor Varona dará vida a Juan de Marcos, Coco Campo será Ibrahim, Eric Rodríguez interpretará a Ibrahim joven, Guillermo Zamora encarnará a Rubén y César Cuervo asumirá la versión joven del músico.
"Es una música que nos ha tocado vivir a los que tenemos más de 50 años, tengo 62. Nos tocó ver en vivo en algunos escenarios a estos músicos que ahora vamos a representar", explicó Julieta González, directora de Ocesa Teatro y productora del musical en español, durante una conferencia de prensa.
Inspirado en el grupo y en el álbum homónimo ganador del Grammy, el musical recupera temas como "Chan Chan", "Candela" y "Dos Gardenias" para narrar las historias de Omara Portuondo, Ibrahim Ferrer, Compay Segundo y Rubén González, artistas que encontraron una nueva oportunidad cuando sus carreras parecían haber quedado atrás.
"La vida de estos grandes músicos es historia de segundas oportunidades. Ellos cantaban en la plaza por un dólar cuando llega un productor, les da una segunda oportunidad y jamás hubieran imaginado que a los 60 años personas brillaron por el mundo y les cambió la vida drásticamente", reflexionó Analy.
Para Héctor Sandarti, interpretar a Compay Segundo representa una conexión especial con la historia del proyecto, pues conoció el disco desde los años 90.
"Compay me queda como anillo al dedo desde que lo leí, lo investigué y di cuenta que fue un casting del universo. Es una obra que conozco desde los años 90 por alguien que me regaló el disco", comentó el actor, quien destacó la influencia que la música cubana ha tenido en varias generaciones.
Mariana Dávila, por su parte, aseguró sentirse emocionada por acercarse a la historia de Omara Portuondo, no solo desde su trayectoria artística, sino también desde su lado humano.
"Estoy muy emocionada y muy contenta de estar en este proyecto, de darle vida a Omara, esta mujer con una carrera envidiable, pero que investigando tenía una calidad humana, anhelo y perseverancia con sus sueños", compartió.
Zark también destacó el privilegio de interpretar a una de estas leyendas de la música cubana y acercarse al lenguaje musical que convirtió al grupo en un fenómeno internacional.
El montaje comenzó a tomar forma en 2019, cuando parte del equipo creativo viajó a Cuba para investigar los orígenes de la agrupación y acercarse a sus protagonistas, además de recorrer el Estudio EGREM, donde décadas atrás se grabó el álbum que llevó el son cubano a nuevas audiencias alrededor del mundo.
Desde La Habana también se realizó una audición remota para seleccionar a los músicos que participarían en la producción mexicana, un proceso que permitió encontrar talento cubano, aunque posteriormente surgieron retos para trasladarlos a México debido a cuestiones migratorias y a la premura de los tiempos.
"Juan de Marcos González, de 72 años, le ha metido mucho corazón a todo esto. Él nos estuvo ayudando en la selección de los músicos. Tenemos una amistad infinita entre México y Cuba. Él vivió acá en México, hablamos, buscamos y finalmente lo logramos", aseguró Julieta González.
La historia del montaje va de La Habana a Broadway, donde fue reconocido con cinco premios Tony en categorías como Mejor Actriz de Reparto en un Musical, Mejor Coreografía, Mejores Orquestaciones y Mejor Diseño de Sonido, además de un reconocimiento especial para los músicos que actúan en escena.