Ciudad Juárez .- De 2023 a febrero de 2026, el Sistema Penitenciario del Estado ha pasado de albergar a 30 personas con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) a 44, un aumento del 46.6 por ciento, pese a los programas del Centro Ambulatorio para la Atención del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS), tamizajes regulares y acciones de prevención.
Datos de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), solicitados a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), muestran que en 2022 la cifra era de 22 personas con el virus o el síndrome, y para 2023 fueron 30. En este año, la SSPE tomó control de los penales estatales.
En el Diagnóstico Penitenciario publicado en 2026 con datos de 2024, la Comisión subrayó la falta de atención a personas con VIH, hepatitis y tuberculosis, al menos en lo que correspondía al Centro de Reinserción Social (Cereso) femenil número 2. En ese mismo documento se precisó que eran 33 las personas con VIH, particularmente en dos penales: había 19 en el varonil número 1 (en Aquiles Serdán) y 14 en Juárez, en el penal 3 varonil.
La SSPE informó ayer que, con corte a febrero de 2026, había 44 personas con dicho virus: 22 en el Cereso de 1 Aquiles Serdán, 21 en el número 3 en Juárez, y se sumó un caso en el Cereso 4 de Parral, con lo que la cifra creció 15.7 por ciento en Aquiles Serdán, y 50 por ciento en Juárez.
Desde 1995, la Comisión Nacional de Derechos Humanos recomendó al Gobierno estatal, del entonces titular Francisco Barrio Terrazas, adoptar medidas de prevención, detección, tratamiento y de no discriminación para personas con VIH/Sida, a partir de la denuncia ese mismo año de un prisionero quien fue aislado por 45 días luego de que se le detectó el virus, y no se le permitió siquiera ducharse.
El hombre solicitó permiso para incorporarse a actividades religiosas y para recibir visitas familiares, luego de su diagnóstico, lo que le fue negado en febrero de 1995. Dos meses después, el denunciante dijo que había cinco personas con el virus, y dos de ellas eran amenazadas por personal dentro del penal por su adicción a la heroína.
Los cinco internos con el virus eran mantenidos en la crujía número 10, y dijeron que les fue detectado con un examen médico del que no fueron informados para su consentimiento y tras el cual fueron aislados.
Tras el diagnóstico, su estado clínico se difundió en medios masivos de comunicación, dijo uno de los internos.
En aquellos años, los reos dijeron que no tenían el tratamiento debido, pues no presentaban sintomatología específica de una enfermedad que denotara la evolución del virus. Asimismo, se les aisló hasta de visitas con personal técnico.
Luego de la revisión del caso, la Comisión Nacional comprobó anomalías constitutivas de violaciones a los derechos humanos de las personas con VIH.
Por ello, se recomendó proporcionar información al resto de los prisioneros y al personal sobre prevención, detección, trato y tratamiento del padecimiento, así como la adopción de la norma oficial mexicana en Prevención y Control de la Infección por VIH, que acarrea responsabilidad legal por no atención a autoridades.
Jorge Armendáriz, titular de Comunicación Social de la SSPE, dijo que como parte de las medidas adoptadas por el Sistema Penitenciario está la atención integral en coordinación con el CAPASITS, que incluye pruebas de detección una vez al año para diferentes virus y enfermedades, además de acciones de información, prevención y control, acceso a tratamiento antirretroviral para quienes lo requieran, y un seguimiento semestral para atender las necesidades particulares de cada persona.
Para conocer sobre los programas de prevención, información y demás trabajo del CAPASITS, El Diario intentó contactar con la doctora Celia Mayela Romo, pero se ausentó desde el miércoles que fue solicitada la información.
Antecedentes periodísticos muestran que el Centro Ambulatorio atiende a más de mil 200 personas con tratamiento contra el VIH.
María Elena Ramos, directora del Programa Compañeros, que mantiene una rama de atención a personas con VIH, señaló que los reos del Cereso 3 con el virus acuden custodiados a las instalaciones del CAPASITS a recibir tratamiento antirretroviral, mas no pudo detallar el trabajo que realizan con este grupo de población.
La Secretaría de Seguridad no ofreció algún argumento para justificar el aumento en la cifra de personas con el virus, pues, “no se cuenta con información que permita determinar el momento o lugar del contagio, limitándose el registro institucional a los casos identificados mediante tamizajes o detectados en el marco de la atención médica”.
Sin embargo, Armendáriz señaló que “todas esas personas (las 44) ya estaban internadas cuando la SSPE tomó el mando del Sistema Penitenciario”, lo que se contrapone con la información de la CEDH, que muestra que desde 2023 (en que entró la SSPE al mando de los penales) la cifra ha aumentado.
Al interior de los penales, las personas privadas de la libertad con Virus de Inmunodeficiencia Humana mantienen su derecho a la visita íntima “en condiciones que respeten su dignidad, privacidad y derechos humanos”, afirmó el portavoz.