Por segunda ocasión en menos de una semana, el juicio oral por terrorismo derivado del “Jueves Negro” volvió a suspenderse luego de que ningún testigo acudiera a comparecer durante la onceava jornada, lo que obligó a la Fiscalía General de la República (FGR) a solicitar un nuevo diferimiento para continuar con el desahogo de pruebas.
Al inicio de la audiencia, el Ministerio Público Federal informó al Tribunal que, pese a las gestiones realizadas, no contaba con testigos disponibles para continuar el juicio, por lo que pidió una nueva suspensión de dos días para concluir las notificaciones a personal de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), de la Unidad de Análisis Delictivo de la Fiscalía General del Estado (FGE) y de Servicios Periciales.
“Por lo que veo, ellos no están cumpliendo con lo que dijeron. Yo le pido a Dios que ya no vengan más testigos para que ya se termine esto, porque sí es cansado estar viniendo todos los días y que no avanza nada”, expresó Rocío B., madre de Jorge Antonio C. B., quien ha asistido prácticamente a todas las audiencias desde que comenzó el juicio oral.
Las defensas de Juan Carlos V. y Jorge Antonio C. B. manifestaron no tener inconveniente con la petición del Ministerio Público, por lo que la jueza Victoria Alejandra Espinoza Alanís autorizó suspender nuevamente el juicio, que se reanudará el próximo miércoles 5 de agosto.
El proceso penal inició el 15 de julio, cuando la Fiscalía ofreció 132 testigos para sostener la acusación contra ambos imputados por el delito de terrorismo, al señalar que presuntamente participaron en hechos violentos registrados el 11 de agosto de 2022 durante el denominado “Jueves Negro”.
Al arrancar el juicio, las partes acordaron un calendario para desahogar alrededor de 12 testigos por audiencia, con el objetivo de agilizar el proceso. Sin embargo, conforme avanzaron las jornadas, el número de comparecientes comenzó a disminuir hasta llegar a su punto más bajo: el décimo día únicamente acudieron tres testigos, mientras que este viernes, durante la onceava audiencia, no se presentó ninguno.
La propia Fiscalía informó este viernes que, hasta el momento, el Tribunal ha escuchado a 84 de los 132 testigos ofrecidos, por lo que todavía restan 48 comparecientes para concluir el desahogo de testimonios.
Dos días más
El pasado lunes, durante la novena jornada, la representación social solicitó suspender el juicio durante ocho días hábiles para localizar a sus testigos, principalmente policías municipales, personal de la Fiscalía General del Estado y peritos. No obstante, la jueza únicamente concedió un receso de dos días, por lo que las audiencias se reanudaron el jueves, cuando sólo comparecieron tres testigos.
La situación volvió a repetirse este viernes. Al no presentarse ningún compareciente, el Ministerio Público pidió dos días más para continuar con las notificaciones, petición que esta vez no encontró oposición de las defensas y fue autorizada por el Tribunal.
En contraste, cuando la Fiscalía solicitó originalmente una suspensión de ocho días, Jorge Antonio C. B. expresó su inconformidad y pidió que no se prolongara tanto el receso, al señalar que ya había permanecido más de tres años en prisión preventiva en espera de que su situación jurídica fuera resuelta.
Durante la audiencia también trascendió que, a partir de la reanudación del juicio el próximo miércoles, la defensa pública será asumida por otros abogados de oficio que forman parte del mismo equipo jurídico, por lo que los litigantes Francisco Menes Meraz y Priscila Delgado Ramírez dejarán de comparecer en las siguientes jornadas.
Al término de la audiencia, Rocío B. consideró que, después de escuchar más de 80 testimonios presentados por la Fiscalía, ninguno ha señalado directamente a su hijo por los hechos que se le atribuyen. “Yo he visto que no lo han señalado así formalmente. Todos hablan de otras cosas que no tienen que ver con el caso de él”, afirmó.
La mujer también dijo que escuchar las denuncias de presunta tortura que su hijo ha realizado durante el juicio ha sido uno de los momentos más difíciles para su familia. “Sí siento feo por todo lo que le hicieron. Como su mamá a veces me aguanto y me quedo callada, pero sí dan ganas de decirles cosas a las personas que le hicieron todo eso”, comentó.
Señaló que el acusado permanece preocupado por el desenlace del proceso. “Él me dice que se siente nervioso y a veces ni come de la preocupación, pero yo le doy ánimos y le digo que le eche ganas, que primero Dios va a salir de ahí”, concluyó.
Por otro lado, en ninguno de los 11 días de audiencia se han presentado familiares de Juan Carlos V. Quien ya permanecía recluido en el Cereso estatal número 3 desde el día de los hechos el 11 de agosto de 2022. Según la Fiscalía, este acusado orquestó la quema de un camión en Riberas del Bravo desde el centro penitenciario, mientras que Jorge Antonio habría llevado a cabo el plan.