Chihuahua, Chih.- La palabra unidad acompañó a María Eugenia Campos Galván durante toda la jornada. Cambiaron los municipios, los alcaldes, las obras y hasta el escenario, pero de Julimes a Meoqui y de Saucillo a la carretera ConchosNaica, la gobernadora regresó una y otra vez al mismo mensaje: los resultados, sostuvo, llegan cuando Estado, municipios y habitantes dejan de caminar por separado y trabajan bajo un mismo propósito.

En Julimes, primera parada de la Ruta Chihuahua por la región centro-sur, el recibimiento tuvo un marcado tono de agradecimiento. El alcalde José Moncayo Porras hizo un recuento del respaldo que, aseguró, ha recibido durante su administración y destacó que la coordinación con el Estado permitió concretar proyectos que un municipio pequeño difícilmente podría enfrentar solo.

Ahí comenzó la construcción de una plaza cívica con una inversión de 2.6 millones de pesos, concebida para convertirse en un punto de encuentro para los 5 mil 784 habitantes del municipio. La obra se suma a trabajos realizados desde 2024 en electrificación, espacios deportivos y cuartos dormitorio, pero en el discurso de Campos Galván el concreto quedó en segundo término frente a la idea de recuperar un espacio donde los julimenses puedan reunirse y reconocerse como comunidad.

Antes de entrar de lleno en el mensaje político de la jornada, la mandataria hizo una pausa para mirar hacia quien pocas veces ocupa el centro del presídium. Llamó a Isabel Cristina Molina, esposa del alcalde, y le entregó un ramo de flores como reconocimiento por las horas familiares sacrificadas, las noches de desvelo y el acompañamiento durante los años de la administración municipal.

“Cuentan ustedes conmigo también, así como yo he contado con ustedes en estos años”, expresó la gobernadora. El gesto terminó por conectar con el mensaje que repetiría durante el recorrido: detrás de las obras, dijo, existe un esfuerzo compartido que no siempre resulta visible y que involucra a autoridades, familias y comunidades enteras.

Fue en Julimes donde lo resumió con tres palabras: paz, unidad y esperanza. Campos Galván pidió que la nueva plaza recuerde esos principios y contrastó ese planteamiento con los discursos de división y confrontación que, señaló, se escuchan fuera de las comunidades. “Las cosas que hemos logrado como chihuahuenses las hemos logrado juntos”, afirmó antes de insistir en que los habitantes “no están solos”.

La ruta continuó hacia Meoqui, donde el discurso de coordinación encontró otro ejemplo en el trabajo de la alcaldesa Miriam Soto Ornelas. Ahí, Campos Galván destacó la transformación que ha experimentado el municipio y la continuidad de una administración municipal que ha impulsado proyectos junto con el Estado, desde vivienda e infraestructura urbana hasta espacios públicos y atención animal.

En Meoqui no fue una sola obra la que marcó la visita. La jornada agrupó la construcción de cuartos dormitorio, la pavimentación de la calle Ferrocarril, un parque en Misión San Pablo, la remodelación del estadio de beisbol y la construcción del Centro de Cuidado Animal, proyectos distintos que la administración municipal presentó como parte de una misma estrategia para intervenir necesidades cotidianas.

Para los cuartos dormitorio se contemplan 3 millones 555 mil pesos en comunidades como Lázaro Cárdenas, El Torreón, Potrero del Llano, 10 de Mayo y Felipe Ángeles, además de la cabecera municipal. Con esta estrategia, iniciada años atrás, se proyecta llegar a un centenar de familias beneficiadas con espacios adicionales para reducir condiciones de hacinamiento.

La calle Ferrocarril representa otro de los cambios visibles. A la inversión de 2 millones 495 mil pesos para pavimentación se suman 4.1 millones de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento para intervenir las redes del sector. En Misión San Pablo serán destinados otro millón 495 mil pesos a un parque, mientras el Centro de Cuidado Animal tendrá una inversión cercana a los 5 millones de pesos.

También volverá la obra al estadio de beisbol después de décadas sin una intervención de esta magnitud. Con 3.5 millones de pesos serán rehabilitadas las gradas, la cubierta para proteger a los aficionados del sol y la lluvia, la malla de seguridad y el sistema de iluminación. En Meoqui, el mensaje de unidad tomó así la forma de continuidad: proyectos municipales que encontraron respaldo estatal para ampliar su alcance.

La siguiente parada cambió nuevamente el ambiente. En Saucillo, la llegada de Campos Galván ocurrió entre una algarabía que redujo la distancia entre el acto oficial y los habitantes. La gobernadora correspondió al recibimiento con cercanía, saludó a quienes se acercaron y escuchó testimonios de vecinos que durante años habían esperado obras en sus calles.

Uno de ellos fue el de María Sila Coronado Gómez, habitante de la colonia Luis Donaldo Colosio, quien recordó los años en que la lluvia convertía la calle Nogal en un problema para automovilistas y peatones, mientras que en temporada seca el polvo terminaba dentro de las viviendas y sobre los uniformes de los niños. Su agradecimiento fue tanto para el alcalde Rodolfo “Fito” Gardea Palma como para Campos Galván por haber llevado finalmente la pavimentación hasta su colonia.

La escena sirvió para aterrizar en una calle el discurso que había comenzado horas antes en Julimes. En Saucillo, la estrategia de pavimentación arrancó desde 2025 con 6 millones 104 mil pesos destinados a recarpeteos en vialidades de la cabecera y Las Varas, y durante 2026 contempla casi 11 millones de pesos adicionales para continuar hacia sectores como las colonias PRI, Luis Donaldo Colosio, Benito Juárez y Agustín Melgar, además de Orranteño.

Entre ambos años, la inversión se acerca a 17 millones de pesos. Más que presentar el monto como una cifra aislada, durante la gira se insistió en la continuidad entre Municipio y Estado: primero atender vialidades deterioradas y después extender las intervenciones hacia las colonias, donde una obra de pavimentación modifica algo tan cotidiano como salir de casa sin enfrentar polvo, lodo o baches.

La última escena de la jornada quedó fuera de los templetes. La Ruta Chihuahua avanzó hacia la carretera Conchos-naica y el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Jorge Chanez Peña, tomó la explicación técnica mientras la comitiva recorría un tramo ya rehabilitado. Ahí la obra dejó de medirse en calles y comenzó a contarse en kilómetros.

La intervención comprende aproximadamente 12.6 kilómetros y una inversión de 19 millones 833 mil pesos, con trabajos de bacheo, renivelación, carpeta asfáltica y sello. Chanez Peña explicó que este tramo forma parte de un circuito carretero que prácticamente queda cerrado hacia Naica y señaló que, con las distintas intervenciones realizadas, suman alrededor de 70 kilómetros rehabilitados dentro del municipio de Saucillo.

Incluso sobre la carretera volvió a aparecer la idea de coordinación. El secretario planteó gestionar con autoridades militares trabajos adicionales de bacheo, recuperación de hombros y señalamiento en un segmento de uso castrense, sujeto a su autorización. La jornada que había comenzado hablando de una plaza para reunir a una comunidad terminaba, horas después, sobre una vía destinada precisamente a comunicar comunidades.