Ciudad Juárez, Chihuahua.- Sólo 18 por ciento de las investigaciones por muertes violentas de mujeres en Ciudad Juárez fueron clasificadas como feminicidio por la Fiscalía General del Estado (FGE) entre 2024 y julio de 2026, mientras que el 82 por ciento restante fue registrado como homicidio doloso de mujer.
De acuerdo con información proporcionada por la Fiscalía, durante ese período fueron iniciadas 252 investigaciones en Juárez por ambos delitos: 46 por feminicidio y 206 por homicidio doloso de mujer.
En 2024, la FGE registró 25 feminicidios y 105 homicidios dolosos de mujeres. En 2025 fueron 17 y 76, respectivamente, mientras que entre enero y julio de 2026 contabilizó cuatro feminicidios y 25 homicidios dolosos.
Para la abogada penalista especializada en derechos humanos y perspectiva de género Érika Espinoza, la diferencia entre ambas cifras no permite afirmar que los 206 casos debieron ser considerados feminicidios, pero sí plantea la necesidad de conocer cómo fueron investigados desde el inicio.
“Cualquier muerte violenta de una mujer debe investigarse bajo el enfoque de un feminicidio, y descartando eso se puede hablar de homicidio doloso, suicidio, accidente y demás circunstancias”, señaló.
Explicó que una muerte violenta no constituye automáticamente feminicidio por el hecho de que la víctima sea mujer, pues deben acreditarse razones de género. Sin embargo, sostuvo que la investigación debe comenzar agotando esa hipótesis.
De acuerdo con Espinoza, este criterio tiene como antecedente la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos conocida como Campo Algodonero, así como la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el caso de Mariana Lima Buendía, entre otros.
La abogada advirtió que existe un riesgo cuando una muerte violenta se clasifica tempranamente como homicidio doloso, suicidio o accidente, porque a partir de esa clasificación pueden dejar de practicarse diligencias para detectar violencia de género.
“El problema es cuando se clasifica tempranamente como homicidio doloso, suicidio o accidente y a partir de esa clasificación se dejan de practicar diligencias que están dirigidas a detectar violencia de género”, apuntó.
Para determinar si existen razones de género, agregó, deben analizarse el contexto de la víctima y posibles antecedentes de violencia. Entre los elementos que pueden ser relevantes, mencionó violencia sexual, familiar o económica, amenazas, control, celos, mensajes, redes sociales, cámaras y testimonios de personas cercanas.
También señaló como obstáculos la pérdida o deficiente preservación de indicios, así como autopsias que no busquen signos de violencia sexual o sometimiento.
La clasificación jurídica, explicó, es provisional y puede modificarse conforme aparecen nuevos elementos. Un caso iniciado como homicidio doloso puede reclasificarse como feminicidio si durante la investigación surgen datos que acrediten razones de género, incluso después de la judicialización, siempre que se respeten las reglas del proceso penal.
Sobre las cifras de la Fiscalía, Espinoza consideró que son un dato que debe revisarse con mayor profundidad.
“Yo sí lo que buscaría conocer es si esos 206 homicidios bajo qué protocolos se investigaron, si efectivamente se inició la investigación como un feminicidio”, planteó.
A nivel estatal, la FGE reportó 111 investigaciones por feminicidio y 338 por homicidio doloso de mujer entre 2024 y julio de 2026.
Juárez concentra 46 de los 111 feminicidios y 206 de los 338 homicidios dolosos de mujeres registrados por la Fiscalía en Chihuahua durante ese período.