Chihuahua, Chih.- “Estuvimos tres días en las casas, no podíamos salir de ningún lado, ni comer porque no podíamos ir a las tiendas…las bombas reventaban las láminas”, dijo una víctima de desplazamiento forzado quien por cuestiones de seguridad, prefirió omitir su nombre.

Esta persona de 81 años narró el inicio de la situación que vació comunidades enteras de la sierra de Guadalupe y Calvo a finales de junio.

El hombre, que llegó junto con su hijo y otro familiar a refugiarse “en la cerradera del viejo”, relata que las familias quedaron sitiadas cuando empezaron a caer explosivos.

Los ataques más duros fueron dos días. “El domingo 28 y lunes 29 de junio fueron los días más fuertes. Duraron todo el día; algunos artefactos cayeron en casas”. El grupo armado que controla la zona ordenó la salida y sacó a toda la gentem explicó. “Dijeron, miren mejor váyanse porque ahora va a estar lo bueno”.

Refirió que en total salieron como ocho grupos de personas. Algunos se fueron como pudieron, en trocas y otros caminando.

“Vinieron unas mujeres, como seis, por Pie de la Cuesta, a pie. Iban a agarrar, yo creo, a La Mesa Colorada”. También vio “una troca grande que llegó bien llena”.

Durante la huida murió Miguel, hijo de Francisco. Recibió un balazo que “lo atravesó”.

“Caminó bastantito y antes de llegar a la casa, ya no pudo; lo subieron a una camioneta rumbo a Placeres para llevarlo en avión desde una pista cercana. En el camino los emboscaron y ahí quedó”.

También murió una mujer en Cinco Llagas por una bomba que cayó en una casa. “Se la llevaron también a Placeres y murió. Decenas de personas siguen atrapadas. No todos salieron, se quedó mucha gente”.

De acuerdo con su testimonio, al menos 30 personas permanecen en el encierro. “Tres familias con un montón de hijos siguen en una comunidad de la zona”.

El Ejército, asegura, no llegó a Cinco Llagas.

A sus 81 años, hombre dice estar “empapado” de la violencia. “Todo el día tengo un trato malo. No les digo que no puedo trabajar. Así me siento”.

Además, confirma que el miedo los sacó.

El Diario -¿Por qué se vinieron? Porque tenían miedo?

- “Pues cómo no. Tienen mucha gente para la bala. Son de Los alisos. Con el rumbo”.

El Diario - Mesa Colorada... - “Sí es de ellos”.

En cuanto a la intervención policíaca, el entrevistado dijo que ésta solo permaneció por tres horas, razón por la cual han solicitado a las autoridades a que se instalen de manera permanente.

Este testimonio coincide con la alerta emitida por colectivos el 29 de junio el cual indicó que más de 150 personas huyeron de Cinco Llagas y comunidades aledañas —Otates, La Huerta, Mesa Coloradas, Laminita, El Cajoncito, Pie de la Cuesta, Placeres, El Duraznito, Casa Colorada— por ataques armados y explosivos lanzados desde drones.

Entre 450 y 500 habitantes quedaron atrapados sin alimentos durante más de dos semanas; 83 desplazados llegaron a Baborigame y otros 70 salieron caminando.