El reporte sobre la presencia de personas fallecidas por disparos de arma de fuego fue recibido a las 17:30 horas del 20 de julio, lo que movilizó a elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) quienes activaron de inmediato un operativo conjunto en la región, acompañados por efectivos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional.
Al arribar a la escena del crimen, las autoridades localizaron los cuerpos de cuatro varones jóvenes, aún no identificados, quienes presentaban múltiples heridas producidas por proyectil de arma de fuego.
Durante el procesamiento del área, los peritos aseguraron diversos casquillos percutidos de calibres 7.62 x 39 mm, .223 mm y calibre .50 mm.
Ese mismo día también fueron encontrados los cuerpos del pastor Miguel Valenzuela y de su padre Ángel Valenzuela, originarios de Yerbitas, a la altura del kilómetro 5 del tramo carretero que conecta a El Ocote con la cabecera de Guadalupe y Calvo.