La madre y el padrastro de un niño de 6 años muerto por hemorragias internas por golpes, pero también con señales físicas de ansiedad y violencia sexual, fueron vinculados ayer a proceso por homicidio calificado y agravado, en un caso donde las familias del padre biológico y de la mujer sabían del maltrato pero sólo hubo una denuncia al respecto.
“Me di cuenta de que mi hermano se murió. Yo le pedía a Diosito que no se lo llevara pero no me hizo caso. Martín lo mató. Éramos felices cuando no teníamos a Martín. Yo tenía ganas de destruir toda la casa pero no podía porque soy pequeña. Martín me quitó a mi hermano, y sé que fue él porque mi hermano me dijo que si se moría era por culpa de Martín”, contó N., la hermana de 8 años de edad de la víctima, a una psicóloga de la Fiscalía General del Estado.
Martín Alberto C. U. y Nataly D. V. fueron vinculados a proceso bajo la causa penal 993/2026 por la jueza Angélica Lizbeth Álvarez Carreón, quien expuso con cuáles antecedentes de la investigación inicial se comprobaba que existía el delito de homicidio calificado y agravado y con cuáles otros se daban indicios de una posible responsabilidad de los acusados en la comisión del delito.
A la pareja se le investiga por el asesinato de D. A. Ch. D., de seis años de edad, pues entre el 2 y el 4 de marzo, en una casa de la colonia Lucio Blanco ambos presuntamente se aprovecharon de su fuerza física y golpearon con partes del cuerpo o con objetos contundentes a la víctima, y le causaron lesiones en la cara, esternón, abdomen, piernas y genitales, heridas que a la postre provocaron la muerte del niño el 4 de marzo a las 9:48 de la noche en el Hospital General Regional número 66 del IMSS por choque hipovolémico y hemorrágico por laceración hepática derivado de un trauma cerrado abdominal, es decir, que golpes en el abdomen hicieron que su hígado se desgarrara y su interior sangrara, lo que provocó una falla orgánica general por la pérdida de sangre.
El menor de edad tenía muestras de haber padecido gastritis, resultado de la ansiedad y el estrés que vivía en casa, según valoró una médico legista en su autopsia. Además, había perdido un diente de manera prematura.
Martín Alberto vivía en uno de tres cuartos que tenía su abuelo, y no trabajaba más que en verano. El resto del tiempo jugaba futbol y videojuegos. El abuelo del hombre dijo que conoció de los regaños y golpes que daba la pareja a la víctima y a su hermana mayor.
También describieron la violencia familiar hermanas de Nataly, quienes la escucharon decir que estaba cansada de los niños y que “no hallaba cómo deshacerse de ellos”. Se refería a ellos como “el meón” y “la cagona”, además de “berrinchudo, llorón, gritón”, y otros calificativos por un supuesto mal comportamiento del menor de edad.
Sin embargo, las maestras del kínder al que asistía apenas una o dos veces por semana lo describieron como un niño bien portado, sociable y generoso, aunque con asomos de tristeza y llantos espontáneos por razones no evidentes para las docentes.
La hermana de D. habló de haber visto a su hermano ser víctima de los golpes de Martín. Golpes con tablas, con puños, siempre propinados en el baño de la casa (por lo que el niño inclusive desarrolló fobia a entrar al baño de la casa de su tía, dijo ésta).
“Martín quería a mi hermano muerto y ya lo tiene muerto. Mi hermano está en el cielo por culpa de ese señor Martín. Sé que le pegaba porque mi hermano me lo decía”, agregó. Según los datos de prueba, D. se lo contó a su hermana un día que “jugaron a decirse secretos”, pero para entonces N. ya lo sabía pues escuchaba y veía la violencia.
La defensa de ambos no presentó testigos ni argumentos contra la solicitud de la Fiscalía Zona Norte, y la jueza encontró suficiente material probatorio para vincular a ambos a proceso.
Antes de concluir la audiencia Martín pidió protección, lo que repitió Nataly “por incidentes que tuve”. De acuerdo con personal de Custodia Penitenciaria, ambos fueron recibidos con afrentas por parte de otros reos que conocieron del hecho por el que se les acusa. La jueza ordenó girar oficio a las direcciones de los penales varonil y femenil para someterlos a medidas de protección personal.
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Estado
Jueves 12 Mar 2026, 16:00
En Ciudad Juárez
‘Yo le pedía a Diosito que no se lo llevara’
Declara hermana de niño asesinado a golpes; vinculan a padres por homicidio calificado y agravado
Diego Villa / El Diario de Juárez