Ciudad Juárez.- Nueva información surgió de dos muertes ocurridas en Ceresos de Juárez: un feminicidio en el área de visita conyugal y el suicidio de una mujer privada de la libertad.
Ricardo Fernández Acosta, subsecretario del Sistema Penitenciario, dio a conocer que Belem G. G., la mujer que se suicidó en el penal femenil el 10 de marzo, tenía síndrome de abstinencia y hacía una semana que también su hijo se había quitado la vida.
“El problema para ella fue la sensación de falta de drogas, y después que se investigó más, resultó que tenía una semana que se había suicidado su hijo, entonces estaba muy depresiva cuando le dijeron que fuera a hacer actividades, no quiso salir… Fue un error no haberla sacado a la fuerza, pero la ley nos prohíbe hacerlo”, compartió.
Detalló que es investigado personal que debió vigilar las cámaras en las que se captó cómo se preparó para el hecho por 10 minutos, sin la intervención oficial.
“Ahí es donde va la investigación, porque la que estaba en monitoreo debió de haber visto, porque ahí se ven las cámaras de todo”, añadió.
Belem G. G., de 45 años, no presentó indicios de ideación suicida que permitieran su valoración y resguardo para evitarlo, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.
La mujer se encontraba sentenciada por delitos contra la salud en el fuero federal en fecha desconocida, pero ingresó al penal el 6 de marzo por orden de reaprehensión luego de que faltó a las firmas que permitían compurgar su pena en libertad condicional.
Feminicidio en varonil, imposible de prever
Sobre el caso de José Francisco C. C., quien asesinó a Sandra G. L. durante una visita conyugal el 2 de marzo, informó que fue el propio reo quien le preparó el pastel de cumpleaños a la mujer, que cumpliría al día siguiente.
“Era un elemento que tenía buena conducta aquí. Él trabajaba en la cocina, le hizo un pastel y pues ella le manifestó que no quería nada con él, y él hizo lo que pasó ahí. Después él mismo se sorprendió de esa situación, pero pues son casos que no podemos evitar porque la visita conyugal no tenemos cámaras ahí”, apuntó.
El pasado 5 de marzo fue vinculado a proceso por el feminicidio de su esposa de seis meses de relación. Su defensor público dijo que el hombre tenía ideaciones suicidas y que existía riesgo de que se autoinfligiera daño. Además, evidenció que el hombre solicitó hace tres años su traslado a un penal federal en Jalisco para estar cerca de su familia, pero aunque fue aprobado, no se ha concretado el movimiento.
El acusado se encuentra bajo la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, además de que aún compurga la pena de 16 años que le fue impuesta por el delito de homicidio cometido en 2016.