Ciudad Juárez, Chih.- Con cruces blancas en las que pidieron la pronta identificación de las más de 3 mil personas que han sido inhumadas en la Fosa Común de Ciudad Juárez, familias buscadoras conmemoraron ayer el Día de Muertos con un acto de protesta en el panteón municipal San Rafael.
“Identificar también es buscar”, titularon el reclamo que realizaron en el cementerio ubicado a las afueras de la ciudad, para exigir a las autoridades que les garanticen que sus desaparecidos no estén en el Servicio Médico Forense (Semefo) o hayan sido enterrados como no identificados.
“En un día como hoy, cuando el país entero pone altares, flores y veladoras para recordar a sus muertos, nosotras estamos aquí, de pie sobre la tierra de la Fosa Común del panteón San Rafael. Venimos a nombrar la ausencia, a defender la memoria colectiva y a acompañar a las miles de personas que yacen en este sitio en el anonimato. Ellas y ellos tienen una historia, una familia que no ha dejado de esperarles, un rostro y un nombre que nadie tiene derecho a borrar”, externaron los integrantes del colectivo Familias Unidas por la Verdad y la Justicia, integrado por familiares de hombres desaparecidos.
Acompañados por académicos, activistas y madres de mujeres víctimas de desaparición, trata y feminicidio, quienes fueron encontradas en el Arroyo El Navajo; madres, hermanas, hermanos, cuñados y otros familiares que siguen buscando a sus seres queridos participaron primero en la misa a todos los difuntos que celebró el sacerdote Armando Benavides, administrador diocesano de Ciudad Juárez, en el camposanto.
“Queremos pedirte fe, queremos pedirte que nos prepares los caminos de justicia en nuestra sociedad, en nuestro país… que reine entre nosotros el verdadero amor y la fe”, dijo el sacerdote al bendecir cada una de las cruces, después de la ceremonia religiosa.
“Verdad y Justicia”, “No a la indiferencia”, “No somos un número”, “Merecemos ser buscados” y “Tenemos un nombre” fueron parte de los mensajes que se leían en las cruces con las que las familias buscadoras realizaron una caminata hasta la segunda sección de la Fosa Común, en donde el pasado 11 de septiembre fueron inhumados los últimos 117 cuerpos.

‘Identificar también es buscar’
La Fosa Común del panteón San Rafael cuenta con dos secciones, en las que, de acuerdo con seguimientos de El Diario, desde 2008 han sido inhumados en eventos masivos un total de 3 mil 59 cadáveres, cráneos o fetos o restos sin identificar o sin ser reclamadas por sus familiares, 200 de ellos durante 2025 y 117 más en 2026, dentro de fosas individuales que forman hileras en medio del desierto.
Ayer, mientras el bullicio de la celebración del Día de Muertos adornaba con flores, comida, música y recuerdos la mayoría de las tumbas, quienes han sido enterrados en la Fosa Común sólo recibieron la visita de las familias buscadoras.
“Quienes están aquí sepultados no son cifras ni registros en un expediente; son los hijos, hermanas, padres y madres de alguien. Por eso hoy lo decimos con toda la fuerza: identificar también es buscar. Traerles de vuelta su identidad es devolverles la dignidad y devolvernos a nosotras la verdad. A todas esas familias que hoy no tienen un lugar ni una respuesta, las abrazamos con el corazón; compartimos su dolor y sostenemos su lucha”, externaron las madres buscadoras.
También exigieron a las autoridades que dejen la indiferencia, realicen su trabajo y atiendan sus peticiones. “No se puede hablar de justicia cuando miles de cuerpos permanecen olvidados en fosas oficiales”, denunciaron.

Lo buscó año y medio... estaba en Semefo
Entre las madres se encontraba Mélida Lázaro, quien desde el 22 de septiembre de 2021 buscó a su hijo Mauri Daniel Arias Lázaro, de 22 años, sin saber que tres días después de desaparecer fue encontrado sin vida por las autoridades, y mientras ella seguía buscándolo, él estaba primero en el Semefo y luego en la Fosa Común, de lo cual se enteró hasta el 14 de febrero de 2023.
“Nos dieron hasta pesquisas para pegar, cuando ya el cuerpo ya estaba con ellos… Yo no supe cuando lo metieron (inhumaron), nosotras lo andábamos buscando”, reclamó ayer la mujer que decidió acompañar a otras madres que aún mantienen la esperanza de encontrar a sus hijos con vida.
Por ello, el objetivo del acto de protesta en este Día de Muertos fue exigir la pronta identificación de las personas que se encuentran en la Fosa Común, dijo Hilda Elisa Ávila López, hermana de César Ávila López, quien tuvo que huir de la ciudad después de la masacre de Villas de Salvárcar, ocurrida el 30 de enero de 2010, porque uno de sus hijos estaba en la fiesta y logró sobrevivir pero lleno de temor; en 2011, al llegar al poblado de El Tule, Zacatecas, fue víctima de desaparición forzada.
“Es difícil, porque lamentablemente ya hemos acompañado familias donde sí están aquí sus familiares, y son emociones difíciles, sobre todo en estas fechas”, “en las cruces colocamos frases, exigimos respuestas… las personas tienen una historia y familias que las están buscando. La protesta y la exigencia de las familias es que acuden a poner la denuncia cuando ya su familiar ha sido localizado; sin embargo, no ha sido identificado, se identifica después de mucho tiempo, cuando ya la persona está en estas fosas”, reclamó Alejandro Durán, integrante del colectivo.

Desde 2011 sin encontrar a su hermano
Alejandro busca a su hermano César Gonzalo Durán Calderón, quien fue privado de la libertad el 19 de julio de 2011 en la ciudad de Cuauhtémoc. “Chalo”, como le llaman de cariño, tenía 24 años de edad, 10 de los cuales vivió en Estados Unidos, en donde tuvo a tres hijos a los que dejó para entregarse a las autoridades estadounidenses para ser deportado a México y luego poder cruzar la frontera con la documentación necesaria; no obstante, una semana después de regresar a México fue privado de la libertad.
“Hoy denunciamos una realidad desgarradora: la crisis de identificación forense que atraviesa a todo el país. Tan sólo en esta Fosa Común yacen más de 3 mil personas inhumadas, la inmensa mayoría de ellas sin identificar. Esto representa a miles de familias que continúan una búsqueda incansable sin saber que el cuerpo de su ser querido descansa en este lugar”, señaló personal del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (CDHPN), el cual da acompañamiento a las familias buscadoras.
De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), en México existe el registro histórico de 130 mil 818 personas con reporte de desaparición activo, 4 mil 410 de ellas en el estado de Chihuahua. El municipio de Juárez concentra a la mayoría de las víctimas en el estado, con mil 71 personas desaparecidas, de las cuales 835 son hombres y 236 mujeres.
“Nosotras seguimos buscando a nuestros hijos con vida, porque el amor no se rinde y la esperanza no se entierra. Pero mientras la verdad no llegue para todos, nos mantendremos firmes. No descansaremos hasta encontrarles, no callaremos hasta que cada persona en esta fosa recupere su nombre”, denunciaron ayer las madres buscadoras de Juárez.