Ciudad Juárez.- Los escurrimientos de las lluvias que se registraron el martes en Nuevo México provocaron que la madrugada de ayer el río Bravo/Grande alcanzara un caudal de 185 metros cúbicos por segundo, un cifra récord en al menos las últimas dos décadas, informó Agustín Boone González, ingeniero principal de Operación de la Sección Mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
La mañana de ayer, a la altura de la llamada presa Internacional, junto al monumento El Nuevo Ciudadano (también conocido como monumento El Cigarro), el caudal o gasto del río entre Ciudad Juárez y El Paso era de 90 a 100 metros cúbicos por segundo, siendo el punto de mayor afectación, mientras que en el bulevar Juan Pablo II, a la altura de la avenida Rafael Pérez Serna, el cauce se desbordó a través de las alcantarillas e invadió la vialidad en sentido de oriente a poniente.
“Esta agua viene debido a las lluvias presentadas en Nuevo México... de lluvias que se presentaron de aproximadamente 2 a 3 pulgadas, que es el equivalente de 50 a 75 milímetros, y toda esa agua es la que escurrió y tardó cerca de un día en llegar aquí, fue incrementando gradualmente”, informó Boone González.
Dijo que desde la tarde del miércoles se trabajó en coordinación con las autoridades de Estados Unidos, Protección Civil Municipal, otras autoridades municipales, estatales y federales y vecinos de colonias del norponiente para prevenir mayores afectaciones. Y aunque el mayor caudal se esperaba para la medianoche fue de 2:00 a 4:00 de la madrugada cuando se registró el mayor volumen.
Las lluvias torrenciales en el Condado de Doña Ana, Nuevo México, que llegaron hasta la frontera de Ciudad Juárez, Chihuahua con El Paso, Texas, provocaron inundaciones en el parque De las Tortugas y el bulevar Norzagaray, ya que se encuentran dentro de la zona de inundación de río Bravo, así como en el bulevar Juan Pablo II, a causa de la filtración del agua por una de las alcantarillas pluviales de descarga hacia el río Bravo.
Debido a la cantidad de agua sobre el bulevar Juan Pablo II, agentes de la Coordinación de Seguridad Vial se mantuvieron desviando el tráfico, con unidades y altavoces en los que pedían a los automovilistas circular únicamente por el carril de extremo sur.
“Hay que mencionar que no se abrieron las compuertas de la presa (El Elefante, ubicada en el estado de Nuevo México), también existió una coordinación con las autoridades estadounidenses respecto a estas lluvias que venían”, destacó.
El ingeniero principal de Operación de la CILA en México informó que existen estaciones hidrométricas en el río Bravo para medir el caudal, dos de las cuales se encuentran en Ciudad Juárez, mientras que aguas arriba (en Nuevo México) se encuentran dos más, las cuales indicaban el aumento del caudal, pero arroyos también siguieron aportando agua, lo que incrementó la cantidad de agua que llegó a esta frontera, en donde no se registraron afectaciones en viviendas.
Recordó que en junio de 2025 se registró una intensa lluvia en Juárez, la cual provocó que varios vehículos fueran arrastrados en diversos arroyos de la ciudad y esa agua de esos arroyos aportó un volumen al río Bravo, el cual no se vio reflejado a la altura del parque De las Tortugas, pero sí cerca de la Plaza de la Mexicanidad, en donde sobrepasó el cauce piloto, pero no fue tan grande como la de la madrugada de ayer, ya que se alcanzaron cerca de 80 metros cúbicos por segundo.
“Proveniente de Estados Unidos, sí desde hace 20 años no se presentaban (niveles como los registrados ayer)”, informó al asegurar que la Sección Mexicana de la CILA continuará monitoreando las condiciones del río Bravo, en coordinación con las autoridades de los tres órdenes de gobierno, y con el propósito de mantener informada a la población.
Boone González pidió también a la comunidad que no se acerque al río, ya que el alto nivel del río y la velocidad del agua en la que son arrastrados diversos objetos, representan un mayor riesgo para las personas.
“El cauce no es uniforme, hay partes bajas, hay unas más altas, y las corrientes son muy peligrosas. Por ninguna situación se debe estar cerca del agua, mucho menos introducirse”, destacó.
También explicó que hasta las primeras horas de la tarde de ayer, el agua todavía no llegaba a la altura del Valle de Juárez, porque “tiene un tiempo de recorrido”, además de que llegará la misma cresta del río, porque conforme vaya recorriendo el río va infiltrando y hay una pérdida del volumen y de altura.