Ciudad Juárez.- El programa estadounidense de externalización de la migración a través del cual han sido enviados al menos 23 mil personas migrantes a más de 35 terceros países o territorios, incluido México, desencadena una cascada de violaciones de derechos humanos, incluida la tortura, denunciaron expertos en derechos humanos a través de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OHCHR).
“Los perjuicios causados por este plan del Gobierno de Estados Unidos ya no son hipotéticos. Estos acuerdos están desencadenando una cascada de violaciones de los derechos humanos, aumentando los riesgos de tortura, malos tratos y desaparición forzada, e infringiendo el principio consuetudinario de no devolución en países de todo el mundo que firman acuerdos para aceptar aviones cargados de migrantes y refugiados expulsados de Estados Unidos”, afirmaron los expertos.
Aunque el Gobierno federal no da informes o especificaciones sobre las personas extranjeras que entran al país, provenientes de Estados Unidos, bajo un estatus de deportación, organizaciones locales han documentado su ingreso a Ciudad Juárez a través del cruce internacional Santa Teresa-Jerónimo, para luego ser llevadas al sur del país.
“Estos migrantes son trasladados a países o territorios con los que no tienen vínculos, lo que puede ser una experiencia traumática y aislante que agrava los daños ya sufridos y que los impulsaron a huir a Estados Unidos en primer lugar. Otros son enviados a lugares donde corren el riesgo de sufrir más violencia o discriminación por motivos de género, orientación sexual, identidad de género o defensa de los derechos humanos”, alertaron.
Los expertos, entre quienes se encuentran Gehad Madi, relatora especial sobre los derechos humanos de los migrantes; Pau Pérez Sales, relator especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, y George Katrougalos, experta independiente en la promoción de un orden internacional democrático y equitativo, denunciaron que a medida que los acuerdos de transferencia de migrantes y solicitantes de asilo se extienden a más de 35 países y territorios, los migrantes corren un mayor riesgo de sufrir violaciones de los derechos humanos, incluyendo tortura y persecución.
“El programa está dirigido a solicitantes de asilo y migrantes en diversas etapas de su proceso migratorio. Estos acuerdos están, en gran medida, fuera del control democrático y de la supervisión independiente de los derechos humanos debido a su falta de transparencia”, señalaron a través de un comunicado emitido por el principal organismo de las Naciones Unidas en el ámbito de los derechos humanos, con un mandato único para promover y proteger todos los derechos humanos de todas las personas.
Los expertos advirtieron que, además de los riesgos de devolución forzosa, estos acuerdos han abierto la puerta a una serie de otras violaciones, entre ellas la detención arbitraria e incomunicada, las desapariciones forzadas, el acceso inadecuado a asistencia jurídica, la denegación del debido proceso, la separación familiar, la discriminación, la falta de vivienda, la esclavitud, la trata de personas, graves repercusiones en la salud mental y el bienestar, y la falta de acceso a la atención médica y a los servicios básicos.