El caso de la mujer que falleció en Ciudad Juárez después de someterse a una lipoescultura obliga a revisar los riesgos de las cirugías estéticas, procedimientos cada vez más solicitados y que pueden tener consecuencias graves cuando se realizan sin las condiciones médicas adecuadas.
La víctima tenía 39 años y había sido operada una semana antes en un hospital particular. Según sus familiares, presentaba complicaciones en algunas heridas y murió mientras era trasladada al Seguro Social. Las causas del fallecimiento deberán establecerse mediante los estudios correspondientes.
Detrás de estas intervenciones existen riesgos que muchas veces se subestiman. Infecciones, hemorragias, trombosis, embolias pulmonares, complicaciones anestésicas y lesiones internas pueden presentarse incluso cuando participa personal especializado.
El peligro aumenta en clínicas sin autorización sanitaria, con médicos sin certificación o instalaciones incapaces de atender una emergencia, porque las promociones económicas también pueden llevar a elegir establecimientos sin investigar sus condiciones.
La presión social influye en estas decisiones debido a que los modelos de belleza difundidos en redes sociales, las comparaciones constantes y las expectativas sobre el cuerpo femenino pueden alimentar inseguridades y deseos de transformación física.
Antes de operarse es fundamental verificar la certificación del cirujano, los permisos de la clínica y la disponibilidad de atención hospitalaria, y sobre todo las experiencias También deben evaluarse los antecedentes médicos y conocer las posibles complicaciones.