Chihuahua, Chih.- El transporte terrestre mueve entre el 80 y 85 por ciento de las mercancías en México, una cifra que contrasta drásticamente con el abandono y la asfixia económica que denuncia el sector.
José Édgar Olivas Balderrama, de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos, A.C. (Conatram), cuestionó la falta de apoyo gubernamental y las extorsiones que padecen a diario: “¿Por qué el abandono?, ¿por qué el afán de chingarnos? Porque nos ven como un signo de pesos en cuanto se mueve el camión”, lamentó.
Transportistas de Chihuahua se sumaron ayer a una jornada nacional de protestas para exigir a la federación soluciones inmediatas a la inseguridad carretera, extorsiones y elevados costos de operación que, aseguran, mantiene al sector en una situación crítica.
Olivas Balderrama expuso que pese a las constantes manifestaciones y reuniones con autoridades federales, los problemas no solamente persisten, sino que han agravado ante la falta de acciones contundentes.
Entre las principales demandas del sector destacan el combate a los robos y asesinatos de operadores en las carreteras, la eliminación retenes ilegales de la Fiscalía General de la República (FGR), el freno a los cobros abusivos de grúas, la reducción de casetas de peaje y que agilicen las citas ante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para tramitar licencias federales.
Expuso que la falta de citas ha generado que "coyotes" internos vendan los turnos de atención, situación que abona a al "tortuguismo" y la excesiva burocracia para la obtención de placas, que provoca que el trámite sea retrasado hasta por dos meses.
Apuntó que los “coyotes” llegan a cobrar entre cuatro mil y cinco mil pesos por conseguir un espacio y tramitar la licencia, cuyo costo oficial ronda los mil 900 pesos.
La inseguridad carretera representa una de las mayores preocupaciones del sector, ante el incremento de robos de camiones, mercancías y hechos violentos que han cobrado la vida de operadores.
“Es algo que está fuera de nuestras manos como transportistas. El Gobierno tiene la solución, sin embargo, ha dejado que el problema crezca”, expresó.
Olivas Balderrama cuestionó la escasa presencia de elementos de la Guardia Nacional en las carreteras.
“¿Dónde está la Guardia Nacional? No hay presencia en las carreteras”, reclamó al señalar que los transportistas están prácticamente indefensos ante la delincuencia.
Otro de los problemas, dijo, corresponde a los servicios de grúas, que llegan a exigir hasta 300 mil pesos por maniobras de recuperación de vehículos accidentados, lo que normalmente tendría un costo de entre 50 y 60 mil pesos.
El líder gremial señaló además la instalación de retenes ilegales por parte de elementos de la FGR, los cuales están donde quieren para extorsionar.
A estos problemas le suman las numerosas casetas y las malas condiciones de las carreteras, por lo que cuestionó que, pese a los recursos recaudados mediante el cobro de peajes, las vías de comunicación continúen deterioradas.
En el caso de Chihuahua, planteó que deberían mantenerse únicamente dos puntos de cobro estratégicos, uno en el tramo de Ciudad Juárez a Ahumada y otro en Jiménez, al considerar excesivo el número de garitas.
“Estamos de acuerdo en aportar porque se requiere de conservación carretera, pero no la hay”, expresó.
En cuanto al precio del Diésel, lamentó que, siendo México un país productor de petróleo y a pesar de las promesas sobre soberanía energética, los transportistas sigan pagando precios elevados.
Respecto a los acercamientos con el Gobierno federal, sostuvo que las mesas de trabajo no han generado soluciones y cuestionó la exigencia de presentar denuncias por cada delito cometido contra los transportistas, debido a que los largos tiempos de espera ante el Ministerio Público dificultan que los operadores puedan permanecer varios días en una localidad para formalizar los procedimientos.
Como parte de la movilización nacional, en Chihuahua instalaron dos puntos de protesta: uno a la salida hacia Delicias y otro en la caseta ubicada sobre la carretera hacia Ciudad Juárez.
En tanto, en la ciudad fronteriza realizaron una caravana. “Chihuahua nos unimos al clamor porque también lo vivimos: sufrimos robos de camiones y de mercancía. Nos tenemos que unir, no nos podemos quedar callados”, sentenció.
Apuntó que el clamor es ante la falta de hacer del Gobierno federal, “es la incongruencia entre lo hablado y la falta de acción. La falta de hacer ha convulsionado la situación del transporte con una mayor inseguridad carretera”, sostuvo. (Claudia Valenzuela / El Diario)