Galeana, Chih.- En un giro inesperado dentro de los operativos contra el uso irregular de energía eléctrica en el sector agrícola del noroeste, personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), custodiado por elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), irrumpió la mañana de ayer en la comunidad de Lebaron, en Galeana, desatando una fuerte movilización comunitaria, retención de unidades y el bloqueo total de la carretera Panamericana.
Pese a que la expectativa regional apuntaba a que las inspecciones continuarían de forma lineal tras los recientes cortes en
El Camello (en Ascensión) hacia La Salada, Buenavista, Buenos Aires y Las Virginias, las cuadrillas federales reorientaron su despliegue directamente hacia el sur de la demarcación.
El operativo fue motivado por denuncias promovidas por sectores del ramo primario, que señalaban la existencia de cientos de aprovechamientos de agua operando de manera ilegal con energía presuntamente sustraída de la red federal, abarcando una franja que crece desde San Buenaventura hasta Galeana.
Durante las primeras horas, el personal técnico de la paraestatal logró cortar el suministro en al menos ocho pozos de agua; sin embargo, la reacción de los habitantes fue inmediata, pues decenas de pobladores atravesaron vehículos particulares y maquinaria agrícola para impeler el desplazamiento del convoy.
Por horas, el personal de CFE junto con las fuerzas federales permanecieron varados en al menos tres puntos estratégicos.
Aunque los manifestantes exigieron la reinstalación inmediata de la energía en los pozos desconectados, los trabajadores se negaron a realizar la reconexión, obligando a los efectivos del Ejército y la Guardia Nacional a formar perímetros de protección para salvaguardar la integridad física de los técnicos.
Como medida de presión, los manifestantes procedieron a cerrar en su totalidad la vía que conecta San Buenaventura con Nuevo Casas Grandes, a la altura de Lebaron.
Hasta el cierre de edición, ninguna representación del sector agrícola había emitido declaraciones oficiales, mientras la tensión continuó en el lugar a la espera de negociaciones entre mandos federales y representantes de la comunidad.