Chihuahua.- Chihuahua enfrenta una situación de presión sobre sus reservas de agua, debido a que 55 de los 61 acuíferos que existen en el estado están sobreexplotados o sin disponibilidad, de acuerdo con los datos expuestos por el alcalde Marco Bonilla durante su participación en la Expo Agro 2026. El presidente municipal señaló que 14 acuíferos presentan una condición de sobreexplotación, mientras que otros 41 no cuentan con disponibilidad, situación que, de acuerdo con su exposición, alcanza alrededor del 90 por ciento del territorio estatal.
Bonilla explicó que el escenario hídrico tiene una relación directa con las actividades productivas, debido a que el 89 por ciento del volumen total de agua concesionada en Chihuahua la utiliza para la producción agrícola y pecuaria. Señaló que el estado mantiene una importante actividad en cultivos como nuez, manzana, chile, cebolla, algodón y forrajes, por lo que planteó que las estrategias para enfrentar la escasez deben considerar tanto la eficiencia en el uso del recurso como la continuidad de la producción.
El alcalde indicó que Chihuahua registra un promedio de alrededor de 400 milímetros de precipitación anual y sostuvo que las condiciones de sequía hacen necesario modificar la forma en que administran y aprovechan el agua. Como parte de las alternativas, planteó impulsar la tecnificación de los sistemas de riego, particularmente aquellos que permitan reducir el volumen utilizado para producir, además de analizar procesos de reconversión de cultivos en las zonas donde sea técnicamente viable.
En este sentido, Bonilla señaló que el riego por goteo puede representar una reducción importante en el consumo de agua frente a sistemas de aspersión. También informó que en el municipio de Chihuahua ya está tecnificado el 98 por ciento de las nogaleras instaladas, y planteó que los esfuerzos de los gobiernos federal, estatal y municipal deben dirigirse hacia una mayor eficiencia en el uso del agua para el campo.
Otro de los planteamientos centrales de la ponencia fue la necesidad de revisar el Tratado de Aguas de 1944 entre México y Estados Unidos. Bonilla sostuvo que las condiciones existentes cuando establecieron el acuerdo son diferentes a las actuales, debido al crecimiento de los centros de población, la expansión de las superficies agrícolas y las condiciones de sequía que enfrentan actualmente las regiones del norte de México y Estados Unidos.
El presidente municipal señaló que México debe buscar una mesa de análisis con Estados Unidos para revisar la distribución de los compromisos establecidos en el tratado. Explicó que el acuerdo contempla ciclos de cinco años y que, en condiciones de sequía extraordinaria, existen mecanismos para trasladar los volúmenes pendientes hacia ciclos posteriores.
Bonilla indicó que durante el ciclo anterior quedó un déficitcercano a los mil millones de metros cúbicos y explicó que el cumplimiento de los compromisos internacionales no puede analizarse únicamente desde Chihuahua. Señaló que, de acuerdo con su exposición, el estado aporta una parte importante del volumen que México debe entregar, mientras que el agua que Estados Unidos entrega a México beneficia principalmente a regiones de Baja California.d
También mencionó que Chihuahua tiene una precipitación promedio menor que otras entidades del norte del país. Expuso como referencia que mientras Chihuahua registra alrededor de 400 milímetros de lluvia anual, Nuevo León alcanza aproximadamente 654 milímetros y Tamaulipas alrededor de 891, argumento que utilizó para plantear una revisión de las cuotas correspondientes a cada entidad.
En materia de infraestructura, Bonilla explicó que el municipio trabaja en mecanismos para captar y aprovechar las precipitaciones, debido a que una lluvia intensa en periodos cortos puede generar inundaciones sin representar por sí misma una recuperación de los niveles de agua. Señaló que requieren infraestructura que permita conducir esos grandes caudales y, al mismo tiempo, aprovecharlos para la recarga y otros usos.
Como ejemplo, mencionó el colector construido en la zona del arroyo Cacahuatal, con una inversión aproximada de 80 millones de pesos. Explicó que la obra permite conducir el agua pluvial hacia el río Chuvíscar y reducir las inundaciones que anteriormente afectaban sectores del oriente de la ciudad.
Otro proyecto presentado durante la ponencia corresponde a la zona de Rancho Enmedio, donde el municipio y el Gobierno del Estado trabajan en un esquema para utilizar agua tratada en actividades agrícolas. Bonilla explicó que la intención es destinar 27 millones de metros cúbicos anuales de agua tratada para riego tecnificado, con lo que buscan disminuir la extracción de agua de los acuíferos y dejar alrededor de 23 millones de metros cúbicos como reserva.
El proyecto está relacionado con los acuíferos TabalaopaAldama y Aldama-san Diego, los cuales, explicó Bonilla, también tienen importancia para el abastecimiento de agua de la ciudad de Chihuahua. La propuesta contempla construir la infraestructura necesaria para llevar el agua tratada hacia las zonas agrícolas y sustituir parte de la extracción de agua subterránea.
Finalmente, Bonilla presentó el Plan Municipal Hídrico 2040, que, según explicó, establece una estrategia para garantizar agua suficiente y de calidad para los distintos usos. El documento contempla acciones relacionadas con la reducción de pérdidas en la infraestructura hidráulica, la disminución de la dependencia del agua subterránea, el crecimiento poblacional y urbano, la sequía, las inundaciones, la contaminación y el deterioro de cuencas y acuíferos.
El alcalde señaló que la planeación hídrica también debe vincularse con el crecimiento de la ciudad, debido a que llevar infraestructura hidráulica hacia zonas cada vez más alejadas incrementa las necesidades de mantenimiento. Por ello, explicó que dentro de la política de ciudad cercana contemplan aprovechar zonas urbanas ya consolidadas y promover una mayor concentración de vivienda y servicios.