Tras salir de la órbita terrestre, los astronautas de la misión Artemis II que van en camino a la Luna ofrecieron una entrevista en directo.
Concedida por la tripulación a televisoras y difundida a través de la señal oficial de la NASA, en la entrevista los astronautas hablaron con sus familias.
Si bien surgieron algunos problemas técnicos imprevistos, incluido uno con el inodoro, todo se resolvió.
"Me enorgullece llamarme 'fontanera espacial'", bromeó Cristina Koch, quien se hizo cargo del asunto, desde la estrecha cabina de la nave, cuya transmisión se realizó en directo.
Flotando uno al lado del otro en este vehículo del tamaño de una furgoneta, los astronautas, sonrientes, aprovecharon el contacto para enviar un saludo a sus familiares.
"Nada te prepara para la emoción que te invade" en ese momento, confesó posteriormente su compañera Christina Koch.
Describió una Tierra "iluminada como si fuera de día y bañada por el resplandor de la Luna".
En tanto, el astronauta canadiense Jeremy Hansen describió "una vista impresionante" desde sus ventanas.
Con este potente impulso, Artemis II se convierte en la primera misión tripulada al satélite natural desde el fin del programa Apolo en 1972.
La presencia humana en el espacio se había limitado, hasta entonces, a las inmediaciones de la Tierra, principalmente a la Estación Espacial Internacional (EEI).
Situada a más de 384 mil kilómetros de distancia, la Luna está mil veces más lejos de la Tierra que la EEI, y tardarán entre tres y cuatro días en llegar a ella.
La tripulación no posará la nave sino que orbitará el cuerpo celeste, pasando por detrás de su cara oculta el lunes antes de regresar al planeta el 10 de abril.
En esta ocasión, la tripulación batirá un récord al convertirse en la que se haya aventurado más lejos en el espacio.
Su trayectoria se determinó para que la nave fuera atraída por la gravedad de la Luna y luego regresar directamente a la Tierra, sin propulsión adicional.
Ese cálculo tiene una desventaja: una vez iniciado el impulso principal, no hay vuelta atrás.
Para regresar a la Tierra, Orion deberá llegar primero a la órbita de la Luna y regresar, en un viaje de varios días.
"A partir de ahora, las leyes de la mecánica orbital guiarán a nuestra tripulación a la Luna, la rodearán y la traerán de vuelta a la Tierra", declaró Lori Glaze, científica de la NASA.
Los astronautas llevan trajes que también funcionan como sistemas de supervivencia: en caso de una despresurización o fuga en la cabina, mantendrán el oxígeno, la temperatura y la presión adecuadas durante un máximo de seis días.
Para minimizar los riesgos, los astronautas a bordo, los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, y el canadiense Jeremy Hansen, realizaron una serie de pruebas cerca de la Tierra dentro de las 24 horas posteriores a su exitoso lanzamiento para garantizar la fiabilidad de su nave espacial, que nunca antes había transportado una tripulación.