El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el avión Boeing de lujo que le regaló Qatar y que recientemente usó para viajar al extranjero será llevado pronto a su "máxima capacidad", lo que sugiere que podría recibir capacidades defensivas adicionales para igualar los estándares de los aviones más antiguos utilizados para los desplazamientos presidenciales.
Trump hizo su primer viaje en el Boeing 747-8 el 1 de julio. Pero las dudas surgieron después de que tomara otro avión de regreso tras la reunión de la OTAN en Ankara, el 10 de julio.
The New York Times informó que el nuevo avión carecía de las medidas de seguridad necesarias, incluidas defensas antimisiles. Sus periodistas fueron luego citados a declarar por el Gobierno de Trump.
"Tiene mucha capacidad, pero según tengo entendido, dentro de aproximadamente un mes lo van a enviar para llevarlo al máximo", declaró Trump a los periodistas luego de regresar a Washington desde Nueva Jersey cuando le preguntaron por qué aún volaba en un avión sin capacidades defensivas completas.
No estaba claro a que mejoras específicas se refería Trump, ni si el plazo de un mes que dio para que esté listo es realista. Sin embargo, parece ser una admisión del Presidente de que las medidas de seguridad del avión no son tan exhaustivas como las de los modelos diseñados y construidos desde cero para servir como Air Force One.