Washington.- El Presidente Donald Trump emitió ayer un decreto que obliga a bancos a investigar, monitorear y reportar remesas de los migrantes.
Pide revisar su interacción con indocumentados y alertar de prácticas irregulares, aunque evitó pedir un chequeo universal del estatus migratorio de sus clientes presentes o futuros.
También alertar por prácticas como evasión de impuestos sobre nómina, ocultamiento de la titularidad real de las cuentas, uso de empresas fantasma para ocultar salarios, así como el uso inadecuado de números de identificación fiscal.
El decreto establece un plazo de 60 días al Secretario del Tesoro, Scott Bessent, para que prepare una alerta sobre los riesgos de interactuar con indocumentados.
"Los bancos y otras instituciones financieras también deben prestar atención a los riesgos crediticios que supone la concesión de hipotecas, préstamos para automóviles, tarjetas de crédito y otros créditos al consumo a la población extranjera inadmisible y sujeta a deportación", asegura el decreto del Presidente.
Aunque pide poner atención, el decreto no establece ninguna limitación al envío de remesas migrantes.