El Presidente estadounidense, Donald Trump, rompió con décadas de neutralidad de Washington sobre el futuro de Irlanda del Norte y declaró que sería "fantástico" que ese territorio se reunificara con la República de Irlanda.
Trump llegó a Dublín hoy para una visita de dos días, durante la cual se reunió con el Primer Ministro Micheál Martin y líderes empresariales, además de asistir a un torneo de golf en su campo de Doonbeg, en la costa oeste del país.
"No quiero causar ningún problema, pero me encantaría ver Irlanda unificada. Sucederá tarde o temprano", declaró ante periodistas.
Más tarde, durante un encuentro en la residencia del Embajador estadounidense, el Presidente pareció reconocer la sensibilidad del asunto.
"Por muy bien que lo digas, no hay una buena respuesta" a la reunificación, detalló Tump.
La isla de Irlanda está dividida desde 1921 entre la República de Irlanda, independiente, e Irlanda del Norte, que permanece dentro del Reino Unido.
La cuestión provocó durante décadas un conflicto que dejó alrededor de 3 mil 600 muertos.
El Acuerdo de Viernes Santo de 1998 puso fin a gran parte de ese conflicto y estableció que Irlanda del Norte permanecerá en el Reino Unido hasta que una mayoría de sus habitantes vote por lo contrario.
Según el acuerdo, corresponde al Gobierno británico determinar si existen condiciones para convocar un referéndum. Los votantes de la República de Irlanda también tendrían que aprobar la reunificación.
El Gobierno del Primer Ministro británico, Andy Burnham, afirmó ayer que respetará "al 100 por ciento" el Acuerdo de Viernes Santo.
Estados Unidos tuvo un papel importante en la negociación del acuerdo de paz y durante décadas había mantenido una posición de neutralidad respecto al estatus de Irlanda del Norte.