El Presidente de Irán afirmó hoy que su pueblo ha sido "víctima del terrorismo" por parte de Estados Unidos, al pronunciar un inusual discurso en tiempos de guerra ante la Asamblea General de la ONU, un día después de que el Presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que podría "aniquilar" a la República Islámica si no se alcanza pronto un acuerdo para poner fin a la guerra, que ya ha durado casi siete meses.
En un discurso desafiante, el Presidente Masoud Pezeshkian se convirtió en un notable ejemplo de un líder extranjero que se dirige al organismo mundial mientras su país está en guerra con la nación anfitriona.
Mientras defendía a su país, Pezeshkian mostró grandes fotos del fallecido líder supremo Alí Jamenei y de las más de 150 escolares iraníes asesinadas en los primeros días de la guerra.
"Simplemente nos hemos defendido. No somos terroristas", manifestó Pezeshkian ante la Asamblea General.
"Nuestro pueblo inocente ha sido blanco de ataques cobardes y agresiones impuestas a nuestro país. Y nos defendimos con la máxima fuerza. Estados Unidos e Israel nos atacaron".
"Sí, nos golpearon, pero no doblamos la rodilla", expresó, refiriéndose a Estados Unidos. Hacia el final de su discurso, Pezeshkian mencionó a Trump por su nombre.
"Debe quedar claro para el señor Trump y para quienes buscan intimidarnos que estamos listos para el diálogo, la diplomacia y las negociaciones sin aceptar el lenguaje de la fuerza", declaró.
Poco después, funcionarios de Estados Unidos e Israel arremetieron contra el discurso, al afirmar que era hipócrita que la República Islámica se presentara como víctima del mundo.
"No sé con qué autoridad Irán puede dar lecciones a nadie sobre derechos humanos o el sistema internacional cuando lo viola habitualmente", dijo a los periodistas el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
Intensas 24 horas en las relaciones entre Estados Unidos e IránPezeshkian -quien, dentro del panorama político de Irán, es considerado un político moderado- llegó a Nueva York bajo fuertes medidas de seguridad e intenso escrutinio, y se dirigió a los líderes mundiales un día después de que Trump utilizara el mismo escenario para considerar la posibilidad de escalar masivamente una guerra que ya se ha salido de control.
"Tengo una gran decisión que tomar", dijo Trump en su amplio discurso del martes. "¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruir y crear un país mucho más grande de lo que fue antes, quizá uno de los más grandes de Medio Oriente o incluso del mundo? ¿O aniquilo a la República Islámica y lo hago rápidamente, sin darles nunca la oportunidad de matar y destruir a personas y países otra vez?"
Horas después de esas impactantes amenazas, Trump dijo a los periodistas que sus principales enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reunieron durante unas tres horas con funcionarios iraníes al margen del encuentro anual. Pero ofreció pocos detalles sobre cómo se desarrollaron las conversaciones o sobre el contenido del intercambio.
"Fue una muy buena reunión", declaró Trump. Más tarde, el Mandatario agregó que los funcionarios iraníes "no eran del nivel más alto, pero es algo".
También ayer, el Secretario de Estado Marco Rubio señaló que Trump está dispuesto a reunirse con Pezeshkian mientras esté en Nueva York.
Pero Teherán restó importancia al intercambio no programado ayer, que fue el primer contacto indirecto entre funcionarios de Estados Unidos e Irán desde que se desmoronó un alto el fuego en junio.
Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, ratificó la posición del país en las conversaciones con funcionarios estadounidenses al exigir que Washington ponga fin a su bloqueo de los puertos iraníes y libere activos iraníes congelados.
Baghaei indicó que las conversaciones -realizadas de manera indirecta a través de mediadores qataríes- "no eran nada nuevo".