Tres años después de su primer vuelo de prueba, el megacohete Starship de Elon Musk alcanzó por primera vez la órbita terrestre, un hito clave en el desarrollo de este gigantesco vehículo de lanzamiento diseñado para futuras misiones a la Luna y Marte.
Tras su exitosa salida a bolsa en junio, la compañía estadounidense SpaceX planeó acelerar el ritmo con su decimocuarto vuelo de prueba de objetivos ambiciosos.
Este ensayo, que se prevé que dure unas diez horas, resultó existoso al entrar en órbita alrededor de la Tierra y comenzar a desplegar 26 satélites Starlink de última generación.
El cohete insignia del fundador Elon Musk -el más grande y potente jamás construido- transportó 26 de los satélites Starlink más recientes y avanzados para sumarse a los 11 mil modelos más antiguos que ya prestan servicio de internet.
Fue el 14º lanzamiento a escala real de Starship desde el extremo sur de Texas en tres años. Los vuelos de prueba anteriores no fueron más allá del Océano Índico, a mitad de camino alrededor del mundo, y a menudo se estrellaron envueltos en llamas tras rozar brevemente el espacio.
Esta vez, SpaceX estaba decidida a dar la vuelta al planeta desde una altitud de 275 kilómetros, no sólo una vez, sino seis veces a lo largo de casi 10 horas, para terminar con un amerizaje en el Pacífico cerca de Chile.
Tampoco estaba previsto que el propulsor de la primera etapa regresara al sitio de lanzamiento de Starbase; en su lugar, cayó en el golfo de México a los pocos minutos del despegue matutino.
SpaceX volverá a volar la nave antes de fin de año o a comienzos del próximo.
Presión pública
El cohete debería terminar su viaje en el Océano Pacífico, tras orbitar la Tierra seis veces.
Su etapa inferior, llamada Super Heavy, que habrá impulsado todo el sistema, caerá de nuevo en las aguas del Golfo de México poco después del despegue. Esta vez SpaceX no ha previsto recuperarla con enormes brazos robóticos.
Desde el punto de vista de la ingeniería, un lanzamiento exitoso por sí solo constituiría "un éxito", señala la investigadora.
Pero para el público y los nuevos inversores de SpaceX, las expectativas son, sin duda, muy diferentes.
"Ahora necesitan realizar pruebas espectaculares", porque lo contrario sería "percibido como un fracaso por el público en general", dijo Curlee.
Fundamentalmente, si se tiene en cuenta que el desarrollo de Starship, de la cual una versión modificada está destinada al programa lunar de la NASA, ha sufrido numerosos retrasos, y que una empresa china ha logrado avances recientes en el campo de los cohetes reutilizables.
No obstante, SpaceX continúa dominando el mercado mundial de lanzamientos espaciales gracias a sus cohetes Falcon parcialmente reutilizables, e hizo de la asunción de riesgos su lema.