ASSEN, Holanda (AP) — Las autoridades holandesas recuperaron un invaluable casco antiguo de oro de Rumania, robado el año pasado de un museo holandés.
Bajo custodia de policías fuertemente armados con pasamontañas, los fiscales exhibieron el casco de Cotofenesti, de 2.500 años de antigüedad, uno de los tesoros nacionales más venerados de Rumania de la civilización dacia, durante una conferencia de prensa el jueves en la ciudad holandesa oriental de Assen.
“Estamos increíblemente satisfechos”, declaró Corien Fahner, de la fiscalía, ante el grupo de reporteros. “Ha sido una montaña rusa. Especialmente para Rumania, pero también para los empleados del Museo Drents”.
El casco estaba en exhibición en el pequeño museo en enero de 2025, el último fin de semana de una exposición de seis meses, cuando los ladrones irrumpieron y lo tomaron, junto con tres brazaletes de oro.
Existían temores de que el casco pudiera haber sido fundido porque su fama y su dramática apariencia tachonada lo hacían prácticamente imposible de vender.
También se recuperaron dos de los tres brazaletes de oro desaparecidos como parte de un acuerdo que los fiscales alcanzaron con tres hombres detenidos por el robo poco después de que ocurrió. Su juicio comenzará en pocos días.
Fahner dijo que la búsqueda del brazalete restante continuará.
El casco no regresó ileso.
“El casco está ligeramente abollado, pero no habrá daños permanentes”, dijo el director del Museo Drents, Robert van Langh, durante la conferencia de prensa. “Los brazaletes están en perfectas condiciones”.
Los ladrones utilizaron una bomba casera de fuegos artificiales y un mazo para irrumpir en el museo. Un video de seguridad de baja calidad difundido por la policía tras el asalto parecía mostrar a tres personas abriendo la puerta del museo con una gran palanca, tras lo cual se observa una explosión.
El robo tensó las relaciones entre Holanda y Rumania
El ministro de Justicia de Rumania, Radu Marinescu, calificó el incidente el año pasado como un “crimen contra nuestro Estado” y dijo que recuperar los artefactos “es una prioridad absoluta”.