Jean-Noël Barrot, ministro francés de Asuntos Exteriores, anunció el regreso de la mujer, Marie-Thérèse Ross-Mahé, a los periodistas el viernes por la mañana, y afirmó que “hubo actos de violencia” en su caso que preocuparon al gobierno francés.
“Lo principal es que ha vuelto a Francia, y eso nos satisface plenamente”, dijo.
Ross-Mahé fue recibida en el aeropuerto de París-Charles de Gaulle por sus tres hijos adultos. Aún vestía la ropa que usó en prisión: zapatos naranjas, pantalones deportivos y un suéter gris, cubierto de manchas y agujeros, según uno de sus hijos. Se encontraba en estado de shock y agotada física y emocionalmente después la terrible experiencia.
El viernes no estaba claro si había sido deportada o si había abandonado el país por voluntad propia.
Ross-Mahé es una ciudadana francesa que se trasladó a Anniston, Alabama, el año pasado después de casarse con un soldado estadounidense retirado llamado Bill Ross, a quien había conocido décadas atrás, cuando ambos eran adolescentes y trabajaban en una base de la OTAN en el oeste de Francia. Habían mantenido el contacto durante años y, tras enviudar ambos, surgió un romance a distancia y se visitaban mutuamente en Estados Unidos y Francia.
Una vez casada e instalada en la casa en la que llevaba tiempo viviendo, Ross-Mahé inició el proceso formal de migración.
Ross-Mahé y Bill Ross en 2025Credit...Familiares de Marie-Thérèse Ross-Mahé
Pero Ross murió inesperadamente en enero a los 85 años y empezaron los problemas de Ross-Mahé. Ross no dejó testamento, y se produjo una desagradable pelea con los dos hijos adultos de él. Ross dejó una casa de un piso con un valor de unos 173.000 dólares, dos vehículos y una cuenta bancaria con 1500 dólares.
Unos meses después, la mañana del 1 de abril, Ross-Mahé fue detenida por funcionarios de migración estadounidenses y sacada de su casa en Anniston, vestida solo con camisón, bata y ropa interior. La llevaron a un centro de detención migratoria a cientos de kilómetros, en Louisiana. Una jueza de sucesiones del condado que supervisa la herencia de Ross dijo que uno de sus hijos —un policía estatal retirado de Alabama que ahora trabaja en un juzgado federal de Anniston— era el responsable de su detención.
La jueza escribió que los agentes de la ley informaron al hijo, Tony Ross, un día antes de la detención de Ross-Mahé de que sería detenida, y que él también recibió un mensaje de texto que confirmaba la detención menos de una hora después de que se produjera. Dos horas después de su detención, escribió la jueza, el otro hijo de Ross, Gary, fue a casa de su padre y cambió las cerraduras.
Ninguno de los dos hijos, que rondan los 50 años, ha respondido a las reiteradas peticiones de comentarios, como tampoco lo ha hecho su abogado.
En su sentencia, la jueza Shirley A. Millwood, republicana electa en 2024, señaló que los hermanos Ross habían desviado todo el correo enviado a la casa de su padre, evitando “a propósito” que Ross-Mahé recibiera su correspondencia. Debido a eso, dijo Millwood, no recibió el correo relacionado con sus esfuerzos por obtener la ciudadanía y perdió una audiencia con funcionarios de migración.
Ross-Mahé y sus hijastros se habían acusado mutuamente de ocultar o deshacerse de los bienes de Ross, según los documentos judiciales.
Millwood denegó la petición de los hijos de ser los administradores de la herencia de su padre, y nombró en su lugar a un administrador independiente y ordenó que los dos hijos entregaran las llaves de la casa de su padre.
También pidió al gobierno federal que investigara la secuencia de acontecimientos que condujeron a la detención de Ross-Mahé.