Fue después de las 11:30 de la mañana cuando un hombre en la Pirámide de la Luna en Teotihuacán sacó un arma y comenzó a disparar contra los turistas que se encontraban ahí.

"Algunas personas como estaban asustadas... se tiraron pecho a tierra y todos los demás empezamos a bajar", narró a The Associated Press un guía de turistas que se encontraba en el lugar.

Al ver descender a los turistas por la escalinata de la pirámide, el agresor disparó contra ellos e hirió a varias personas, agregó el testigo que pidió el anonimato.

Otro grupo quedó tendido sobre la plataforma de la pirámide sin moverse para evitar ser atacado.

En tanto, Anna Durmont, una estadounidense de 37 años, dijo a la AFP que se encontraba dentro del museo del complejo cuando se produjo el incidente.

"No escuchamos los disparos... pero el chofer que nos trajo vio al atacante, escuchó los disparos y estaba muy preocupado", comentó.

El canadiense Daniel Edwards y su esposa también se encontraban en Teotihuacán cuando el tiroteo se desencadenó.

"Sólo empecé a escuchar a gente gritar", dijo Edwards al medio canadiense CBC Windsor.

"Levanté la mirada y ahí estaba él con la pistola apuntando hacia el aire".

Edwards y su esposa habían ya subido a la cima de la pirámide y se encontraban descendiendo cuando ocurrió todo.

El tirador, agregó, se encontraba más arriba que ellos. Una multitud comenzó a bajar rápidamente la escalinata de la pirámide.

"Nuestro guía de turistas me vio y me dijo: 'corre'", añadió Edwards, quien reside en Windsor, Ontario.

Brenda Lee, de Vancouver, se encontraba con un grupo de amigas cuando escuchó lo que creía eran fuegos artificiales.

"Alguien preguntó: '¿fueron disparos?'. Y un vendedor respondió: 'Sí, son disparos, ¡corran!'", relató al medio CBC.

Cuando corrían hacia el estacionamiento voltearon a ver la escena y observaron gente gritar en la cima de la pirámide, y a otros caer mientras intentaban bajar lo más rápido posible.

La canadiense dijo a CBC que en sus fotos aparece incluso el tirador.

"Parecía una persona normal", agregó.

"Fuimos muy afortunadas".

Lee expresó su agradecimiento tanto a su guía de turistas como al chofer por la forma en la que reaccionaron. De acuerdo con la canadiense, el chofer llegó inmediatamente a recoger al grupo.

"Ya en la camioneta vimos a la Policía Federal llegar en pick ups, como 15 minutos después de que inició el tiroteo. El tiroteo duró probablemente 30 minutos. En la camioneta podíamos seguir escuchando los tiros. No sabíamos si era un tirador, dos o más", agregó.

Lee dijo a CBC que este tipo de incidentes lamentablemente pueden ocurrir en cualquier lugar, y que no es una razón por la cual no regresaría a visitar México.

"Los mexicanos son realmente maravillosos. Estaban muy atentos a que estuviéramos bien", describió.

Cuestionada por la conductora del noticiario sobre el tipo de seguridad que notó en Teotihuacán, la canadiense dijo que no había ninguna, y lo contrastó con la que observó días antes en el Centro Histórico.

"No vimos ningún tipo de seguridad (en Teotihuacán). Días antes estuvimos en el Centro Histórico y cuando entrábamos a los museos o a la catedral pasábamos por detectores de metal, nos pedían hasta guardar nuestras botellas de agua", comentó.

"Aquí (en Teotihuacán) no. Nuestro chofer nos dejó en el lugar y entramos sin problema. Nuestro guía pagó la entrada y entramos".

Una canadiense falleció durante el tiroteo, en tanto 13 personas resultaron heridas, todas ellas extranjeras, informaron autoridades. Hasta el momento se desconoce la causa del ataque.