La estatal Petroperú podría frenar su producción de combustibles en los próximos días en medio de una crisis financiera y altos precios del petróleo, si es que la compañía no recibe a tiempo un préstamo privado de unos 2 mil millones de dólares con garantía del Estado, dijo hoy su Presidente.
Roger Arévalo, Presidente de Petroperú, alertó en una presentación en el Congreso el riesgo de un desabastecimiento en el país, porque afirmó que la compañía no tiene recursos suficientes para adquirir crudo para sus refinerías de combustibles, en momentos en que los precios internacionales del petróleo se mantienen alevados por la guerra en Medio Oriente.
El Gobierno esta diseñado un proyecto (de decreto) de urgencia, pero sin aporte de Estado, con un aporte privado, en una estructura en que se está pidiendo una garantía contingente, dijo en una comisión legislativa en el Congreso.
''El banco privado que esta dispuesto a darnos 2 mil millones de dólares, aunque la necesidad es de 2 mil 500 millones, esta dispuesto a decir yo acepto este tipo de garantía", dijo.
Actualmente la deuda de Petroperú asciende a unos 7 mil 900 millones de dólares, de los cuales casi la mitad del monto corresponde a obligaciones de corto plazo, manifestó Arévalo.
*El funcionario afirmó que la refinería Talara de Petroperú está procesando actualmente unos 60 mil barriles de petróleo por día, menos a su capacidad de 95 mil barriles, debido a que la compañía no tiene recursos para adquirir la materia prima.
Arévalo advirtió que en ese contexto la refinería de Talara, ubicado en el norte del país, y Conchán, en el centro, podrían detener su producción. Agregó que la pequeña refinería de Iquitos, en la amazonia, ya paralizó por falta de crudo.
El Gobierno aprobó a fines del 2025 un decreto para la reorganización patrimonial de Petroperú, que ha recibido del Estado directa o indirectamente unos 5 mil 300 millones de dólares en los últimos tres años para asegurar su operación.
Petroperú perdió en 2022 su grado de inversión de agencias calificadoras por su crisis financiera, con deudas a bonistas y bancos privados por la modernización de Talara, que costo más unos 6 mil millones de dólares, un monto mayor a lo previsto.