La Habana, Cuba.- El Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, condenó duramente el embargo petrolero de Washington y el endurecimiento de las sanciones durante un discurso pronunciado hoy, calificando la política del Gobierno del Mandatario estadounidense, Donald Trump, de "genocidio político".
Díaz-Canel criticó un reciente informe del Departamento de Estado en el que se acusaba a Cuba de infiltrarse en el Gobierno estadounidense y de respaldar una "ola sin precedentes de terrorismo de izquierdas en suelo estadounidense".
La administración de Trump ha intensificado sus ataques contra los grupos de izquierdas dentro de su país.
"Al acusar a Cuba, no solo buscan un chivo expiatorio, un agente externo, buscan a quién culpar de la protesta de los sectores más golpeados por una economía que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres", afirmó Díaz-Canel.
"Están buscando una nueva excusa para sostener su genocidio político contra Cuba", agregó.
El discurso puso de relieve las crecientes tensiones entre La Habana y Washington, ya que el embargo petrolero y la ampliación de las sanciones por parte del Gobierno de Trump han agravado la peor crisis económica que ha sufrido Cuba en décadas, lo que ha provocado apagones rotativos y escasez de combustible en toda la isla.
El discurso de Díaz-Canel, pronunciado al amanecer, formaba parte de las celebraciones gubernamentales con motivo del 73 aniversario de la primera ofensiva de las guerrillas de Fidel Castro contra el Ejército del líder Fulgencio Batista, respaldado por Estados Unidos, en 1953, que dio inicio a una rebelión que derrocó a Batista más de cinco años después.
El evento, considerado como la festividad más importante del calendario revolucionario cubano, contó también con actuaciones artísticas ante miles de simpatizantes del Gobierno.
La crisis económica sin precedentes que atraviesa la isla ha llevado a diversas empresas internacionales, especialmente de los sectores turístico y financiero, a poner fin a sus operaciones en Cuba.
Además de los cortes de electricidad rotativos, el agotamiento de las reservas de combustible ha provocado múltiples colapsos de la red eléctrica a nivel nacional.
El transporte público del país también se ha visto paralizado y el curso escolar se ha acortado por falta de combustible.
Washington culpa al Gobierno cubano de la mala gestión económica y de la falta de inversión en sus infraestructuras obsoletas.
En su discurso, Díaz-Canel abogó por el fin de las sanciones y del bloqueo petrolero y agradeció a las organizaciones internacionales que han enviado ayuda humanitaria y suministros a la isla.
"Dejen a Cuba vivir en paz y también a los más nobles del pueblo americano, que históricamente han batallado por los derechos humanos de otros pueblos, sin esperar reconocimiento y enfrentando muchas veces persecución, cárcel y riesgos para sus vidas", afirmó.
"Cuba no es una amenaza ni para los Estados Unidos ni para ningún otro país sobre la tierra", sostuvo durante el mismo discurso.