Policías antimotines se enfrentaron a manifestantes este sábado en un poblado de Santa Cruz, en el este de Bolivia, en un operativo para desbloquear una ruta en manos de campesinos que piden la renuncia del Presidente Rodrigo Paz.
Paz enfrenta desde hace más de un mes protestas, con bloqueos de vías, de campesinos, mineros y otros trabajadores que culpan al Mandatario centroderechista de no resolver la crisis económica que sufre el país, la peor en cuatro décadas.
Decenas de agentes antidisturbios, apoyados por vehículos militares, llegaron temprano a una ruta del poblado San Julián y lanzaron gases lacrimógenos para despejar la vía en el centro de Santa Cruz, una rica región agropecuaria de Bolivia que abastece de alimentos al occidente.
Los manifestantes respondieron con piedras y palos, quemaron llantas, pastizales y troncos para evitar el avance del contingente policial.
El jefe de la Policía de Santa Cruz, el coronel David Gómez, informó en rueda de prensa que seis policías fueron heridos, cuatro con impactos de arma de fuego, lo que motivó el repliegue. La Defensoría del Pueblo reportó por separado que 14 civiles fueron heridos.
Más temprano, el Ministro de Desarrollo Productivo, Mario Justiniano, informó que la vía es estratégica para el paso de alimentos y señaló que la Policía enfrentó fuerte resistencia de quienes mantenían el bloqueo.
La ruta había sido despejada parcialmente, pero los manifestantes la volvieron a bloquear.
El operativo en San Julián ocurre un día después de que policías y militares despejaran una vital ruta que conecta La Paz con regiones agrícolas sureñas.
El Presidente, con sólo seis meses en el poder, espera que el Parlamento apruebe una ley de estado de excepción para autorizar el desplazamiento de militares con mayor fuerza en el levantamiento de los bloqueos.
Cerca de un centenar de vías están cortadas y han provocado en La Paz, El Alto y otras ciudades una fuerte carencia de alimentos, medicinas y combustibles.
El Gobierno boliviano, que ha recibido el apoyo de Estados Unidos y países aliados de la región, responsabiliza al ex Presidente izquierdista Evo Morales de promover las manifestaciones.