Mientras el régimen iraní ofreció que aquellos países árabes o europeos que expulsen de sus territorios a los Embajadores de Estados Unidos e Israel podrán navegar por el Estrecho de Ormuz, el Presidente Donald Trump sostuvo que podría tomarlo por la fuerza.
La crisis en Medio Oriente ha paralizado el transporte marítimo y las exportaciones de energía, a través del Estrecho de Ormuz, por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo.
Medios de comunicación estatales iraníes informaron este lunes que la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que cualquier país árabe o europeo que expulse a los Embajadores de Israel y Estados Unidos de su territorio tendrá plena autoridad y libertad para atravesar el Estrecho de Ormuz.
Por su parte, el Presidente Donald Trump aseguró en entrevista con CBS News que el Estrecho de Ormuz está abierto y que hay barcos cruzándolo, pero dijo que está "considerando tomar el control" de este paso marítimo.
El Estrecho de Ormuz, donde el tráfico mercante ha quedado prácticamente paralizado por la guerra, es la única manera de salir el Golfo Pérsico para alcanzar el Océano Índico.
The Wall Street Journal reportó este día que el estrecho no está oficialmente cerrado ni bloqueado físicamente, y un pequeño número de buques lo han atravesado, algunos de ellos transportando crudo iraní.
"Aun así, el domingo más de mil buques esperaban para atravesarlo, con sus propietarios y marineros temerosos de ser alcanzados, luego de que se han registrado ataques a por lo menos nueve buques que dejaron un tripulante muerto", indicó The WSJ.
Cientos de barcos permanecen anclados a ambos lados de esta estratégica vía marítima, mientras los mercados petroleros y navieros esperan cualquier señal de que la navegación pueda reanudarse a través de este estrecho corredor.