Ocho personas infectadas en el brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius han dado positivo para el virus de los Andes, la única cepa que se transmite entre humanos, informó hoy la Organización Mundial de la Salud.

"Hasta el 13 de mayo se han notificado 11 casos, incluidos tres fallecimientos", señaló la OMS en un boletín informativo publicado hoy.

De estos 11 casos, "ocho han sido confirmados en laboratorio como infección por el virus de los Andes (ANDV), dos se consideran probables y uno es inconcluso y está siendo objeto de análisis complementarios", detalló.

Entre las víctimas mortales, dos tenían infecciones confirmadas por la cepa de los Andes, y la tercera figura como un caso "probable", según la OMS.

La tasa de letalidad (porcentaje de enfermos que fallecen tras contraer la infección) de este brote es en esta fase del 27 por ciento, según la OMS.

No existe ni vacuna ni tratamiento específico contra el hantavirus, que puede provocar un síndrome respiratorio agudo.

Todos los casos registrados hasta ahora se encontraban a bordo del barco.

El caso considerado como inconcluso concierne a una persona en Estados Unidos, "actualmente asintomática", según la OMS.

La OMS sigue considerando que el riesgo es "moderado" para la salud de los pasajeros y la tripulación del barco y "bajo" para el resto de la población mundial.

El origen de este brote de hantavirus sigue siendo desconocido. Según la OMS, el primer contagio tuvo lugar antes del inicio del crucero el 1 de abril, ya que el primer pasajero fallecido, un neerlandés de 70 años, presentó síntomas desde el 6 de abril.

El período de incubación del virus oscila entre una y seis semanas. "Se están llevando a cabo investigaciones para esclarecer las posibles circunstancias de la exposición y la fuente del brote epidémico, en colaboración con las autoridades de Argentina y Chile", indicó la OMS hoy.

El primer paciente fallecido había permanecido algo más de 48 horas en Ushuaia, en Tierra del Fuego, antes de embarcar el 1 de abril.
Las autoridades argentinas de Tierra del Fuego consideran "prácticamente nula" la posibilidad de que se haya podido contagiar allí.