Abu Dhabi, Emiratos Arabes Unidos.- Los Emiratos Árabes Unidos están creando rutas alternativas para sus exportaciones energéticas y su comercio con el fin de garantizar que no sean "tomadas como rehenes" por la guerra en curso entre Estados Unidos e Irán, informó hoy Anwar Gargash, asesor presidencial de EAU.

El conflicto ha tenido un impacto significativo en los Estados árabes del Golfo, incluidos los Emiratos Árabes Unidos, después de que Teherán lanzó misiles contra el país y atacó sus petroleros en el Estrecho de Ormuz.

"Nuestras exportaciones energéticas no serán rehenes, ni tampoco nuestro comercio ni nuestra actividad económica", dijo Gargash en el Foro Hili, celebrado en Abu Dabi.

Los Emiratos Árabes Unidos han estado ampliando la capacidad portuaria a lo largo de su costa oriental, además de desarrollar oleoductos, vías férreas y rutas comerciales para crear corredores alternativos, señaló.

Aunque reconoció que las relaciones con Irán podrían recuperarse con el tiempo, Gargash advirtió que restablecer la confianza tras los ataques podría llevar décadas.

También criticó a los Estados árabes del Golfo por no haber dado una respuesta coordinada a Irán, señalando que no habían sido capaces de traducir sus preocupaciones comunes en una estrategia unificada.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar se hizo eco de preocupaciones similares en el foro de funcionarios, afirmando que los países árabes del Golfo no deberían depender exclusivamente de su asociación estratégica con Estados Unidos para garantizar su seguridad.

"En el Golfo debemos darnos cuenta de que contar con fuerzas internacionales en la región y mantener una alianza estratégica con Estados Unidos es muy importante, pero no es suficiente", aseguró Majed al-Ansari. "La autosuficiencia en materia de seguridad es el único camino a seguir".

Gargash argumentó que, si bien la alianza con Estados Unidos es esencial, el conflicto de seis meses ha puesto de manifiesto la importancia de las capacidades nacionales.

"Nuestra seguridad es nuestra máxima prioridad. Cuando dependemos por completo de otros, no siempre podemos dar por sentado que será su prioridad", afirmó.

Irán cumplió su amenaza de cerrar el Estrecho de Ormuz, que en su día fue vía de paso para una quinta parte del suministro energético mundial. La interrupción provocó una subida vertiginosa de los precios de la energía y desencadenó una crisis económica mundial.

La situación de esta vía navegable sigue siendo un obstáculo central en las negociaciones entre Washington y Teherán, mediadas por Qatar y Pakistán, en las que Irán dice que el estrecho pertenece a Irán y Omán -una postura que los Estados del Golfo rechazan de forma generalizada-.

"La libertad de navegación no es una concesión que se pueda otorgar, ni un principio que se pueda renegociar bajo presión", aseguró Gargash, añadiendo que cualquier solución a largo plazo debe incluir garantías creíbles contra nuevos ataques iraníes a los Estados árabes del Golfo.

El conflicto, desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, sigue estancado.

El alto el fuego preliminar alcanzado en junio se ha desmoronado y se han logrado escasos avances en los esfuerzos por reactivar el proceso de paz.