Las investigaciones realizadas por la Fiscalía General del Estado (FGE) apuntan a que el responsable de la masacre de seis hombres en un campamento improvisado de la comunidad de Nuevo Delicias, ocurrida el viernes pasado por la madrugada, fue un sujeto apodado “El Sol”, integrante de un grupo criminal perteneciente al Cártel de Sinaloa, además de que las víctimas estaban encargadas de operar en la entrada de Flores Magón.
Aunque sólo una de las víctimas había sido identificada hasta ayer, -Miguel Ángel B.C., de 19 años de edad- la autoridad investigadora considera que tanto los muertos como dos heridos, un hombre y una mujer que permanecen asegurados, eran integrantes del grupo conocido como “La Empresa/la Línea”, considerado parte del Cártel de Juárez.
En cuanto al móvil del ataque, presumiblemente los victimados estaban a cargo de operar en la entrada Flores Magón, municipio de Buenaventura, al noroeste de la entidad, pero se habían adentrado hasta la zona rural al norte de la capital, donde los atacantes pelean el control regional.
Información extraoficial de las investigaciones realizadas por la FGE señala que “El Sol” sigue órdenes de un superior dentro del grupo criminal al que pertenece, por lo que habría ubicado a las víctimas en un campamento instalado a unos 20 kilómetros de la carretera para atacarlos de madrugada.
Ambos grupos criminales estarían relacionados con actividades delictivas como robo de combustible, comercialización de drogas y tráfico de personas, y tendrían el interés de mantener bajo su dominio la zona rural de la capital para el traslado entre Chihuahua y Juárez.
Los atacantes posiblemente tienen a su cargo el control de la zona para el Cártel de Sinaloa, mientras que las víctimas buscarían entrar a la capital y extender su presencia de los municipios del noroeste y de Juárez, hacia el centro del estado.
Por lo que ha trascendido de las investigaciones, fue durante las primeras horas del pasado viernes cuando el grupo armado sorprendió a las víctimas en el campamento en despoblado por Nuevo Delicias, que forma parte del seccional municipal de El Sauz, ubicado lejos de la carretera a la altura del kilómetro 74.
Los atacantes dispararon en múltiples ocasiones contra sus presuntos rivales, que no alcanzaron a repeler la agresión, pero dejaron a dos con vida, un hombre con un balazo en el pie y una mujer con una herida de bala en el hombro, quienes fueron los que pidieron ayuda cuando lograron llegar a la carretera.
Ambos sobrevivientes permanecen en calidad de asegurados por la FGE, en lo que se recuperan de las heridas, para determinar su situación jurídica. Permanecen además en calidad de víctimas.
El reporte de la agresión a balazos motivó una movilización aérea y terrestre de todas las corporaciones de seguridad, que lograron dar con el campamento alrededor de una hora después de la denuncia por parte de los sobrevivientes. En el lugar del múltiple asesinato fueron hallados cascos y chalecos balísticos, uniformes, un arma corta y un arma larga. Presumiblemente los atacantes se llevaron otras armas tras darles muerte a las víctimas.
De los seis hombres muertos, hasta ayer sólo había sido posible la identificación de uno de ellos, mientras que los otros cinco cadáveres estaban en calidad de desconocidos en el anfiteatro del Servicio Médico Forense, en el C-4 de la capital del estado.
La principal línea de investigación que se había fortalecido con evidencias diversas señalaba como responsables de la agresión a los integrantes del Cártel de Sinaloa, que lidera en Chihuahua Salvador Humberto V., alias “El Verín”, contra los presuntos integrantes de la célula del Cártel de Juárez o Nuevo Cártel de Juárez, que pelean por incursionar en esta región del estado.
La masacre de abril
Una decena de hechos violentos, desde el mes de abril de 2022 y hasta la fecha, han tenido lugar en la zona rural al norte de la capital, desde una masacre de siete personas en un carril de carreras hasta ejecuciones y hallazgos de desaparecidos por meses que terminaron victimados por sus captores.
El caso más reciente de un asesinato múltiple es el de ocho cadáveres que fueron arrojados a un costado de la carretera Chihuahua a Juárez a la altura del kilómetro 37, muy cerca de la caseta de peaje de Sacramento y del punto de revisión de seguridad en el que participan diferentes corporaciones policiacas.
Ese caso se registró el 21 de abril de este año; un vehículo que presuntamente había sido utilizado para trasladar los cuerpos fue encontrado calcinado en el kilómetro 85, unas horas después del hallazgo de los cadáveres, que reportaron automovilistas, dado que podían verse los cadáveres a unos metros de la cinta asfáltica.
Los cuerpos apilados, desnudos y con heridas mortales realizadas con armas punzocortantes, fueron encontrados junto con una cartulina con la leyenda: “Chihuahua tiene dueño, entiéndalo. Iban para Magdalena, ahora van para donde sea...”, alusión a la melodía “Sonora y sus ojos negros”.
Por este suceso no hubo detenidos, mientras que las investigaciones de la FGE determinaron que las víctimas habían sido “levantadas” o secuestradas en municipios del noroeste del estado, posiblemente asesinadas en diferentes lugares, y abandonadas en esta zona alejada de la mancha urbana de la capital del estado, considerada en disputa por los grupos criminales.
De forma extraoficial, esta masacre fue adjudicada al grupo de “La Empresa/la Línea”, pero las víctimas, la mayoría sin identificar plenamente, no fueron consideradas en ese momento como integrantes de algún grupo de la delincuencia.
Otro asesinato múltiple en la región fue registrado el 15 de enero de este año, cuando fueron reportados los cuerpos de cuatro jóvenes también a un costado de la carretera, a la altura del kilómetro 53, muy cerca de la carretera de ingreso al poblado de El Sauz.